Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 09:29 pm
La operación militar del 3 de enero llevada a cabo por Estados Unidos en Caracas, la cual culminó con la captura y salida del país de Nicolás Maduro y Cilia Flores, tuvo como consecuencia la generación de incertidumbre en el país que disparó el precio del dólar paralelo. Más de una semana después con un panorama más claro, el precio retrocedió. Sin embargo, esto no necesariamente se deba al fin de los problemas estructurales de Venezuela en torno al mercado cambiario.
El retroceso de las stablecoins en Binance, que pasaron de estar por encima de los 700 bolívares a finales de 2025 para ubicarse en poco más de 600 en la primera quincena de enero, reflejan, a juicio de economistas, la incertidumbre y las expectativas que se han generado en el país tras la nueva realidad política de Venezuela.
Como ejemplo de esto, durante la segunda semana de enero, las stablecoins equivalentes al dólar en Binance, principal marcador del dólar paralelo en el país, llegó a un pico de Bs. 765 el 7 de enero, para posteriormente retroceder hasta Bs. 589 al cierre del día 13 y Bs. 612,5 a la apertura del 14.
Para Asdrúbal Oliveros “el retroceso de la divisa tiene que ver con un tema de expectativas”, ya que según él, después de la operación militar de Estados Unidos, se generó una “sobrerreacción” del tipo de cambio marcada por “la incertidumbre y el no conocer la realidad de las consecuencias que ese evento podía llegar a tener”.
“En la medida que van pasando los días y se va planificando por dónde puede ir la ruta económica, eso provocó que esa sobrerreacción del tipo de cambio se diluyera”, agregó Oliveros.

Independientemente de la volatilidad que se ha visto en los exchanges y las stablecoins, y de la desaceleración de depreciación del bolívar en la tasa oficial del BCV que en diciembre llegó a variar hasta en 10 puntos porcentuales para recientemente registrar cambios de menos de 1% entre días, un tema en el que ambos economistas están de acuerdo es en que los problemas estructurales de Venezuela en torno al mercado cambiario se mantienen.

El Emerging Market Bond Index (EMBI), también conocido como “riesgo país” de Venezuela, pasó de cerrar el 2 de enero en 12.724 a ubicarse en 8.898 tras la salida de Maduro del país, un desplome significativo que, aunque se mantiene como el más alto del mundo, refleja una visión positiva a un posible cambio en políticas económicas. Esto mientras que en cuestión de solo 3 días, el IBC creció en un 100%.
El economista Aaron Olmos explicó lo ocurrido con el “riesgo país”: “El riesgo es un indicador de mercado que mide la probabilidad de pago o no de los bonos de deuda que están en el extranjero, se usa para saber qué tan riesgoso es un país. Venezuela siempre estaba sobre los 19.000 puntos básicos en el cálculo que hace JP Morgan”.

Él comentó que “la economía es muy informacional” y que estos cambios, reflejan “la expectativa que hay en los acreedores de los vehículos soberanos de endeudamiento de posibles pagos y liberaciones de fondos”.
“Toda la información que se está dando en torno a la industria petrolera, y la posible intención de invertir en el país mejora la expectativa de cobro, lo que a su vez disminuye el riesgo país”, dijo.
Olmos afirmó que “nadie esperaba este cambio político que se dio en el panorama nacional” y “mucho de lo que ocurra en el futuro dependerá del marco jurídico venezolano y de los pasos que estructuralmente se den en materia política y de inversión en infraestructura petrolera”, añadiendo que por los momentos los mercados reaccionan a lo que podría ser una mejora financiera para Venezuela.
“Todo lo que pase dependerá de que las cosas que se han mencionado se concreten, pero por ahora se está creando una expectativa muy positiva en torno a Venezuela”, cerró.
Con información de Hector Antolinez/El Nacional