Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 07:25 pm

Inicio

Opinión



Diario Frontera, Frontera Digital,  Opinión, ,Por Héctor Alonso López,La Libertad de Lurbita: Un Triunfo del Espíritu por Héctor Alonso López
Por Héctor Alonso López

La Libertad de Lurbita: Un Triunfo del Espíritu por Héctor Alonso López



La Libertad de Lurbita: Un Triunfo del Espíritu por Héctor Alonso López

No existe alegría más pura que el reencuentro con la libertad. En estos días, los venezolanos experimentamos un renacer en nuestro estado de ánimo al ver a tantos compatriotas cruzar el umbral de las cárceles. He vivido este momento con la misma intensidad que sus propias familias, celebrando el fin de la ignominia.

Hoy nos une el noble sentimiento de la solidaridad, pero en lo personal, me embarga una emoción que roza lo sagrado. Me siento profundamente conmovido por la historia de alguien a quien, hace años, apadriné en una iglesia de la Villa del Rosario: Lurbita Rojas.

Hace un año, Lurbita me hizo llegar desde su cautiverio una carta hermosa pero desgarradora; un texto impregnado de dolor, pero sobre todo de un tesón y una valentía inquebrantables, donde me narraba la triste historia que apenas comenzaba. Perdimos la comunicación y no pude responderle, pero no hubo un solo día en que no me preguntara por su destino. Indagué entre amigos en el Zulia; alguien me dijo una vez haberla visto a lo lejos en un cuartel de Maracaibo, alimentando mi zozobra.

Recuerdo con nitidez aquel viaje a Machiques en año electoral. De regreso, me detuve en la Villa del Rosario para desayunar con ella y con mi comadre. Días antes, nos habíamos visto en Maracaibo y Lurbita, tras años de ausencia, me sorprendió con un regalo que atesoro: la fotografía del día de su bautismo.

Al enterarme hace poco de su liberación, finalmente he podido respirar profundo. Qué alivio sentir que ha cesado el tormento inmerecido al que fue sometida. Lurbita es una mujer de fuste, joven, con una vocación de servicio público espectacular y una valentía que impresiona.

Algún día, pediré permiso a mi propia memoria para publicar aquella carta que me honra, ese testimonio de un episodio de terror que jamás debió padecer. Hoy, Lurbita Rojas está fuera de la cárcel; ha vuelto una auténtica líder, alguien que nació para iluminar con su ejemplo.

Caracas,  12 enero de 2026.