Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 01:25 am
María Corina Machado, líder de la oposición al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, no asistió a la ceremonia de entrega de los premios Nobel. Ella obtuvo el Premio Nobel de la Paz y había expectativa por volver a verla es Oslo, pero no será posible.
La madre María Corina Machado, Corina Parisca, dijo este miércoles que la premio Nobel de la Paz, pese a su ausencia en Oslo, estará bien representada en la entrega del galardón por su familia y "todos" los venezolanos, y prometió que la exdiputada no los defraudará en su lucha.
"Ella está tan bien representada tanto por nosotros, su familia, como por ustedes, sus amigos y el pueblo de Venezuela, que está esperando esto y más. Y ella lo dará", afirmó a medios en Oslo después de conocerse que la política finalmente no ha podido llegar a la capital noruega.
Parisca recalcó que tiene "en el alma la satisfacción" de que "todo el mundo está reconociendo en María Corina, una gran mujer entregada a la bondad, a la ayuda, a su país y al mundo en general, en todo lo que ella puede".
"Ahora sí me siento superorgullosa", enfatizó. "Estábamos esperando a Cori, pero si el Señor decidió que no venga, está bien representada por su mamá y sus nietos", dijo, y explicó que la "fe la sostiene" a ella en estos momentos.
"Y la fe en la seguridad de que es el camino que Dios eligió para ella. Ella se lo ha ganado con su trabajo, pero cualquier resultado o circunstancia que se presente no es ella, porque no es lo que ella está buscando", subrayó.
La madre de la líder opositora venezolana señaló que no ha podido hablar con su hija, que vive en paradero desconocido en Venezuela, pero que había asegurado el pasado fin de semana que llegaría a Oslo para recoger en persona el Premio Nobel de la Paz.
Sin embargo, Parisca le envió un mensaje a María Corina Machado: "Mi amor, te queremos mucho, te queremos más que nunca, pero no porque te hayan dado un premio. Claro que eso contribuye, pero porque tú eres como eres", dijo.
"Cori, mi vida, nos haces mucha falta, pero sabemos que estás aquí un poquito en el alma de cada uno", añadió mirando a las cámaras de televisión internacionales.
Al igual que la opositora venezolana, que está en la clandestinidad, otros galardonados tampoco asistieron a la ceremonia de entrega, porque no pudieron o por elección propia.
Narges Mohammadi (2023)
La activista iraní, opuesta al uso obligatorio del velo y a la pena de muerte, estaba detenida en la prisión de Evin, en Teherán, cuando recibió el premio.
Sus hijos mellizos de 17 años, exiliados en Francia, recogieron el galardón en su nombre y leyeron un discurso que les hizo llegar desde su celda.
Narges Mohammadi fue puesta en libertad provisional por razones médicas a finales de 2024.
Ales Bialiatski (2022)
Ales Bialiatski, fundador y director durante años de Viasna, el principal grupo de defensa de los derechos humanos de Bielorrusia, se encontraba encarcelado cuando recibió su Premio Nobel de la Paz.
Un año después fue condenado a diez años de prisión por la financiación de acciones colectivas que, según las autoridades, "atentaban gravemente contra el orden público".
En la ceremonia de entrega estuvo representado por su esposa.
Liu Xiaobo (2010)
Cuando le entregaron el Nobel al disidente chino, que estaba encarcelado, la silla quedó simbólicamente vacía. No pudo ser representado ni por su esposa, Liu Xia, en arresto domiciliario, ni por sus tres hermanos, que no podían abandonar China.
Este escritor y profesor de literatura fue una figura destacada del movimiento democrático de Tiananmen en 1989 y un crítico declarado del régimen comunista.
En mayo de 2017, obtuvo libertad condicional tras ser diagnosticado con un cáncer en fase terminal. Falleció en julio de ese mismo año.
Aung San Suu Kyi (1991)
La disidente birmana estaba bajo arresto domiciliario cuando recibió el premio, aunque la junta militar en el poder le permitió viajar a Oslo para recogerlo. Sin embargo, prefirió permanecer en Birmania por temor a no poder regresar.
Ese año, también se colocó una silla vacía en el estrado y su esposo y sus dos hijos recibieron el galardón en su nombre.
Lech Walesa (1983)
Aunque estaba en libertad cuando recibió el premio en 1983, Lech Walesa, que dirigía en la clandestinidad el sindicato Solidarnosc, decidió no acudir a la ceremonia por temor a no poder regresar a Polonia. Fue representado por su esposa y su hijo.
Andréi Sájarov (1975)
El físico y disidente fue galardonado por su labor en favor de los derechos humanos, pero no pudo asistir a la ceremonia de entrega del premio, ya que la Unión Soviética le negó el permiso para salir del país. Fue representado por su esposa, Yelena Bónner, también activista de los derechos humanos.
Henry Kissinger y Le Duc Tho (1973)
El Nobel de la Paz de 1973, uno de los más controvertidos de la historia, se concedió en ausencia de sus dos galardonados, premiados por haber logrado una efímera tregua en Vietnam.
Le Duc Tho rechazó el premio, alegando que la tregua no se respetaba, mientras que Henry Kissinger no viajó a Oslo por temor a las manifestaciones.
Carl von Ossietzky (1935)
Cuando recibió el premio, este periodista pacifista alemán, detenido en 1933 durante la redada contra los opositores que siguió al incendio del Reichstag, se encontraba en un campo de concentración nazi.
El opositor al régimen murió en 1938 en el hospital, mientras aún permanecía detenido.
Con información de EFE y AFP