Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 01:53 am
El
Estado Plurinacional de Bolivia está en un dilema, y así estará durante los
próximos años. Dicho dilema se debe a que un sector de la sociedad boliviana
está a favor de que la bandera de los pueblos indígenas, conocida por el
vocablo aymara de wiphala, siga siendo un símbolo nacional, mientras que hay otro
sector que está en contra.
Y
ésto se desprende del hecho de que, desde febrero del año 2009,
hasta noviembre del año 2025, la wiphala fue izada en el Palacio
Quemado, sede del gobierno nacional boliviano, y utilizada en los diferentes
actos protocolares realizados en territorio de este país sudamericano, gracias
precisamente a lo establecido en la Constitución Política del Estado
Plurinacional de Bolivia de 2009.
Sin
embargo, con la llegada al poder de Rodrigo Paz, del Partido Demócrata
Cristiano, todo comienza a cambiar. El nuevo gobierno sólo quiere ver izada la
tradicional bandera tricolor, conformada por tres franjas de color rojo,
amarillo y verde. La wiphala ha sido cesada en sus funciones, y en lo
adelante, sólo será cargada sobre sus hombros por las comunidades indígenas de
Bolivia.
Este
punto de inflexión marca la confrontación entre dos visiones geopolíticas
diferentes para Bolivia. Porque detrás de estos hechos relacionados con el
simbolismo, están sendos proyectos y modelos de desarrollo contrapuestos, que
seguramente derivarán en una intensa dinámica geopolítica, caracterizada por
marchas y contramarchas, y de seguro, actividades protestatarias de calle.
Porque
no hay que olvidar que Bolivia es, efectivamente, un Estado Plurinacional, donde
conviven los criollos mestizos, que representan más o menos el 43 % de la
población total, y más de 30 etnias que suman el 57 %, entre las que destacan
los aymara y los quechua.
Así
que, esta bandera ajedrezada multicolor, que tiene su historia y su valor
cultural, conocida como wiphala, dará de que hablar durante los próximos años.
Posiblemente sea izada de nuevo en el Palacio Quemado.