Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 08:40 pm
Conocí a Héctor López (01) en las postrimerías de la década de los años ochenta en Mérida, Venezuela, en el corredor vertebral de la antigua Escuela de Letras de la Universidad de los Andes. No sólo aquel joven estudiante de maestría (obtuvo el título el año 1994) en el Instituto de Investigaciones Literarias «Gonzalo Picón Febres», cuyo director fue un entrañable hermano con el cual ideé distintos y relevantes para nuestra casa de estudios Merecí el cortés acercamiento de talentosos como él, diez años más joven que yo, a los cuales el citado jefatural académico del IIL - ULA impulsaba entre quienes relevarían a los veteranos docentes como el nostálgico https://eldienteroto.org/wp49/hernando-track/ [fue también un entrañable amigo] sobre cuyas principales obras Tiempo de callar y Mis parientes escribí.
Rápidamente supe de la seriedad con la cual Héctor López impartía conocimientos y se preparaba para convertirse en magister, una formalidad porque la sapiencia y vocación escritural huye frunciendo su entrecejo poético libre de mordazas:
-IV-
«Como una sombra cruzó por la desmemoria
y las distancias sin tiempo
se volvieron calor de sangre ancestral
en miradas amorosas y silentes»
-V-
«No quedaba ya nada que decir.
Todas las historias se habían
esfumado entre los olvidos»
(Poemas incluidos en el libro de su autoría intitulado Monte Ararat, Ediciones Gitanjali, Mérida, Venezuela, s. f. Presumo que inspirados en: https://attarmenia.com/index/singlearticle?pid=2702).
Recuerdo haber con acierto y complacencia publicado a Héctor textos en mi revista de arte y literatura ALEPH universitaria, de difusión internacional. Su desaparición fue premeditada y lo expresé en un artículo publicado por El Nacional: https://www.elnacional.com/2024/09/la-muerte-de-aleph-universitaria/ (2024).
Héctor López ha ejercido, fundamentalmente, la docencia e investigación universitaria en la ciudad de Mérida que lo adoptaría como hijo. Si son cultos, quienes representan un Estado de nacionales y entienden lo que significa honrar a ciudadanos ilustres tienen la obligación moral de premiar a sus intelectuales más destacados. Celebro que un lúcido amigo y estudioso de mi obra literaria haya recibido la Orden Ciudad de Mérida [https://condecoracionesdevenezuela.com/regionales-estado-merida/]
NOTAS.-
(01)
http://www.saber.ula.ve/handle/123456789/8767?locale-attribute=pt_BR
(02)
http://web.ula.ve/archivohistorico/2017/05/08/el-instituto-de-investigaciones-literarias-gonzalo-picon-febres-de-la-universidad-de-los-andes/ albertjure2009@gmail.com
superiores: https://www.elnacional.com/2023/07/entreviste-al-investigador-y-poeta-jesus-serra-perez-1989/ (02)