Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 12:40 am
PARTE I
La libertad, en cualquier pueblo del mundo siempre
ha exigido sacrificios. El de la sangre, es el mayor de todos. La historia por
alcanzarla está sostenida en multitud de ejemplos y así seguirá sucediéndose
hasta que el último de los tiranos haya sido derrocado y los ciudadanos la
obtengan definitivamente, convertida en paz, justicia, progreso y desarrollo.
En suma, regida por una nueva democracia.
Este es el deseo de las mayorías, pero también el
más terrible de los males de los cuales están infectos los que dominan. Y así
ha sucedido desde que el hombre por primera vez se sintió amenazado por quienes
llegaron y coparon su entorno utilizando el empleo cruel y despiadado de la
espada para imponer una sola idea, la suya, perjudicial en todo sentido como la
propia historia lo registra.
Nadie puede discutir lo contrario. Quien lo
intente, corre el vergonzoso riesgo de mentir o de disimular su propio miedo
frente a una verdad incontrovertible, lo cual es cierto, indiscutiblemente.
Con lo citado arriba se intenta describir cada uno
de los momentos claves de nuestra historia republicana más cercanas que los
historiadores sitúan como fundamento de la Venezuela que, desde 1948 al 2024,
ha visto protagonizarse las más contradictorias situaciones que en cada una en
su tiempo y circunstancia dejaron huella trascendente en el devenir nacional:
El derrocamiento del presidente Rómulo Gallegos; la dictadura del general
Marcos Pérez Jiménez y el advenimiento de la democracia, que comenzó a ser
dinamitada por la llegada al gobierno de la llamada revolución bolivariana que
encabezó Hugo Rafael Chávez Frías y trató de sepultar su designado Nicolás
Maduro Moros.
Electo por notoria mayoría, el prestigioso Maestro
de la literatura, gloria de las letras nacionales, Don Rómulo Gallegos,
gobierna un país que está saliendo de un pasado reciente donde a una dictadura,
la del Gomecismo, que impuso a sangre y fuego un gobierno despótico; sustituido
a su muerte del General Juan Vicente Gómez por Eleazar López Contreras y éste su vez por el también general Isaías Medina
Angarita, se debate entre su ingreso a la modernidad, dejando atrás su
condición de ruralidad, y comienza a enfrentar un futuro que se advertía, a
pesar de todo, positivo.
Este breve espacio, donde una incipiente
democracia, que la había iniciado la Junta de Gobierno que presidiera Rómulo
Betancourt, tuvo bajo su responsabilidad haber marcado el camino de esa
Venezuela, que comenzó a dirigir Gallegos, hacia la transformación; tarea que
no se le puede negar recibió el apoyo popular y, que en poco tiempo diese
frutos, sin embargo fue detenida por la
acción nefasta del golpe de estado que dirigiera Marcos Pérez Jiménez, que la
sacó del camino democrático por donde la llevaba Gallegos y la hundió en el
duro atajo que terminó en la más férrea dictadura. Hasta que el 23 de enero de
1958, el pueblo venezolano recobró su libertad. Advino, entonces, la democracia
formalmente.
El pueblo votó libremente por Rómulo Betancourt,
quien a su término, entregó la banda presidencial al doctor Raúl Leoni. Luego
Rafael Caldera le sucedió y fue derrotado electoralmente por Carlos Andrés
Pérez. Corresponde luego a Luis Herrera Campins gobernar, a quien le gana Jaime
Lusinchi y nuevamente Carlos Andrés Pérez es electo presidente. El senador
independiente, periodista y escritor de gran prestigio nacional, Ramón J.
Velásquez es electo presidente (Encargado) y le entrega el gobierno a Rafal
Caldera quien, imitando a Pérez, también quiso ser presidente por segunda vez,
gana y es a quien vence Hugo Chávez Frías, en 1998, año en que la democracia es
derrotada por el llamado socialismo del siglo XXI, máscara con la cual el
comunismo llega por vez primera a gobernar Venezuela.
Las enormes
diferencias
Rómulo Gallegos, ya dijimos, lleva a cabo, en pocos
meses, un a gestión que, siguiendo la línea democrática impuesta por Betancourt
en la Junta de Gobierno que presidiera, empieza a ganar adeptos en todos los
sectores que le ven como un Jefe de Estado con claros planes y programas que
marcan futuro para el país y su incipiente desarrollo. Reina la paz, la
justicia y se aprecia entendimiento y decisión de conducir al país hacia un
destino más promisorio. Pero la ambición de poder, que representa un grupo de
militares, liderados entre otros por Marcos Pérez Jiménez, lo derroca y el país
es llevado otra vez a ser dominado por la claque cuartelaria.
Marcos Pérez Jiménez, presidiendo una junta
militar, por mayoría de sus integrantes, abre camino a una dictadura que se
prolongaría por diez largos años, en los cuales la persecución, el secuestro,
la tortura y la muerte reinan. El partido Acción Democrática asume la jefatura
de La Resistencia y el partido Comunista de Venezuela la apoya decidido. La
Seguridad Nacional, que dirige Pedro Estrada, es implacable. Asesina a Leonardo
Ruiz Pineda, en una calle de San Agustín del Sur, en Caracas; le niega toda
asistencia médica a Alberto Carnevali, quien muere de cáncer en la
Penitenciaria de San Juan de Los Morros, y mata a tiros al, poeta Antonio Pinto
Salinas en una carretera del Guárico. Si
bien Pérez Jiménez se declara nacionalista y desarrolla planes y programas,
donde resaltan las infraestructuras viales, de represas y viviendas,
especialmente, su accionar represivo, de violación de los derechos humanos, lo
señalan para la historia como un dictador en todo el sentido de la palabra.
Rómulo Betancourt, en febrero de 1959 llega al
gobierno para un segundo período. Un año antes, el 23 de enero de 1958 ha caído la dictadura. Es el líder de la
política nacional, representa al partido AD, que él ha fundado y ha sido
responsable del combate dado al régimen instaurado por Pérez Jiménez a partir
de 1948. Según los historiadores, se traza “instaurar el sufragio libre, directo,
universal y secreto, otorgar plena garantía a los partidos políticos, combatir
la corrupción administrativa y aliviar el costo de la vida. Impulsó una amplia
reforma agraria, con tierras en gran parte de latifundios privados expropiados
redistribuidos a alrededor de 200.000 familias. Hubo una recesión económica
durante la mayor parte de su presidencia, tras desencuentros con Estados
Unidos, y que se estabilizó gradualmente hasta el final mandato. En su gobierno
fue objeto de un atentado, el de Los Próceres, financiado por el dictador
dominicano Rafael Leonidas Trujillo, y varios levantamientos armados tanto de
la derecha como de la izquierda; y es uno de los fundadores de la OPEP y autor
de la bien llamada Doctrina Betancourt, que dejó en claro que nuestro país no
reconocería un gobierno dictatorial, por lo cual rompió relaciones con Cuba y
la Unión Soviética”.
Raúl Leoni, bien llamado el presidente bueno, fue
un mandatario que favoreció en mucho a la clase obrera y trabajadora y, entre
otras medidas de gran importancia se pueden señalar que su gobierno fue quien
impulsó la inversión de capitales extranjeros y nacionales en el país. También
se fortaleció la industria siderúrgica y agroindustrial, disfrutando ambas
sectores de un crecimiento interanual del 7,5 % y 6,2 %, respectivamente. Así como garantizó que su gobierno sería
flexible y de amplia base doctrinaria,
sin partidismos ni sectarismos políticos aseguró que no vacilaría ante os
ataques terroristas de las guerrillas comunistas financiadas por Fidel Castro.
En su discurso inaugural ratificó el ofrecimiento
que había sido el motivo de su campaña: un gobierno de entendimiento nacional,
de amplitud democrática y de equilibrio político. Se puede decir que el mayor
éxito de la presidencia de Leoni fue el que tuvo en la reconstrucción de la
economía del país. El crecimiento del sector petrolero en el período fue 2,2%
interanual, mientras que el sector no petrolero creció en un promedio de 6,5 %.
El gobierno de Leoni impulsó la inversión de capitales extranjeros y nacionales
en el país.. A su vez, la economía nacional contó con un crecimiento anual de
6,5 %. El bolívar se mantuvo estable durante todo el período, situándose la
inflación anual en apenas 1,4 %, mientras que la inflación acumulada del quinquenio
1964-1969 fue de 7 %. Dada esa fortaleza del bolívar durante el período de
Leoni, en 1966 el Fondo Monetario Internacional reconoció al bolívar como
moneda internacional de reserva y de pagos, e inclusive autoriza a países como
Chile y España para utilizarlo como moneda dura. Leoni también redujo el gasto
público y se incrementaron las reservas internacionales de la nación. Se
fortaleció la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), la mayor
central sindical del país, se creó el Banco de los Trabajadores y se fijó por
primera vez una tasa de salario mínimo. En 1966 Venezuela ingresó a la
Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) y se firmó el acta
precursor de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
En 1967 se aprobó una nueva Ley de Impuesto Sobre
la Renta, que aumentó los beneficios del Estado venezolano hasta un 70 % por
parte de los ingresos de empresas petroleras, igualmente se formuló a dichas
compañías el reparo histórico de pagos por evasión entre los años 1951 y 1965,
lo que significó un ingreso adicional de 164 millones de bolívares.
Leoni llevó a cabo importantes proyectos de
infraestructura, específicamente en el desarrollo de las industrias básicas de
Guayana, entre ellas, la industria hidroeléctrica y siderúrgica, obra que aún
perdura. Las obras principales que en este campo se construyeron fueron: la
primera etapa de la Represa del Guri y la ampliación de las centrales térmicas
de La Cabrera, Las Morochas, La Fría y Punto Fijo. También se inauguraron
sistemas de transmisión, interconectado y unidades diésel en todo el país. Se
puso en producción la primera planta de aluminio de Guayana, Alcasa. Se amplió
la planta petroquímica de Morón y se inicia la construcción de la planta
petroquímica de El Tablazo. Se construyeron 2.569 km de vías, se reconstruyeron
1.424 km, se pavimentaron 3.298 km, se repavimentaron 3.032 km y se mejoraron
1.959 km. La red nacional vial pasó de 28.198 km de longitud en 1963 a 37.511
km en 1968.
Rafael Caldera, en su primer gobierno, según
Wikipedia, son pacificados los guerrilleros que se mantenían todavía alzados en
armas e incorporados a la vida democrática, al punto de que son legalizados sus
partidos y participan libremente en las elecciones de 1973. Por primera vez en
cinco años no se produce un acuartelamiento ni alzamiento militar. En el
aspecto internacional, abandona la Doctrina Betancourt y bajo la tesis de la
«solidaridad pluralista» y la «justicia social internacional» establece
relaciones con todos los países, incluyendo China, la Unión Soviética, y
comienza la distensión de las relaciones con Cuba. De la misma manera, se
inicia una mayor atención a las relaciones con los países africanos y el apoyo
al llamado «Tercer mundo». En 1970 Venezuela asiste como observadora a la
tercera conferencia del Movimiento de Países No Alineados, en Zambia. Asimismo
se da mayor preponderancia a la presencia e influencia venezolana en el Caribe.
En esta gestión se denuncia el tratado comercial
con los Estados Unidos; se firma el Protocolo de Puerto España, que abre un
compás de espera por doce años en las negociaciones entre Venezuela y Guyana
sobre el territorio Esequibo; y se ingresa definitivamente al Pacto Andino. En
materia económica, aumenta la participación fiscal en el negocio petrolero;
nacionaliza el gas y adelanta la reversión de los bienes de la industria
petrolera, lo que facilita posteriormente su nacionalización. Inaugura el
Complejo Petroquímico de El Tablazo. Venezuela tiene un crecimiento promedio
del 5% en el periodo constitucional (con picos de 7.6% en 1970 y 6.9% en
1973)49 y una inflación promedio de 3.3% anual. Revalúa dos veces el bolívar,
en acuerdo con el Banco Central de Venezuela, llevándolo a 4.30 por dólar, lo
que es criticado por algunos sectores empresariales. Pone en vigencia la Ley de
carrera administrativa e impulsa la descentralización con la creación de ocho
regiones administrativas51 y las correspondientes corporaciones de desarrollo y
el programa llamado La Conquista del Sur para el sur del estado Bolívar, el
Distrito Páez del estado Apure y el entonces Territorio Federal Amazonas. Sus
prioridades son la educación y la vivienda.
Carlos Andrés Pérez, fue el candidato que bajo la
consigna “¡Ese hombre sí camina!” recorrió cada rincón de Venezuela, ganando la
presidencia por abrumadora mayoría frente a su adversario socialcristiano
Lorenzo Fernández. De Wikipedia son los siguientes datos sobre su primera
gestión gubernamental: La política económica de Pérez coincidió con el auge
petrolero de 1974, derivado de la guerra de Yom Kipur. Las ganancias por
petróleo aumentaron, siendo este un período de bonanza. Se nacionalizó la
industria del hierro. De corte socialdemócrata, la política energética de Pérez
estuvo atravesada por la nacionalización de la industria petrolera y creación
de la empresa nacional Petróleos de Venezuela (Pdvsa), lo que fue la
culminación de un largo debate sobre la soberanía energética, aunque con
críticas hacia los sobrecostes que trajo. A nivel educativo, se creó el Sistema
Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela y se
fomentaron becas para los estudios de venezolanos en el exterior, a través del
Programa Gran Mariscal de Ayacucho..
Su política exterior tuvo un giro hacia una
posición no alineada en el contexto de la Guerra Fría, rompiendo relaciones con
Uruguay tras el secuestro de Elena Quinteros en la Embajada de Venezuela en
Uruguay, estableciendo relaciones con China y reanudándolas con Cuba. El
gobierno venezolano recibió numerosos exiliados de las dictaduras sudamericanas
de ese entonces.
El estilo de CAP, como era conocido, fue rupturista
con la tradición política hasta entonces reciente, distanciándose de Rómulo
Betancourt, fundador y primer presidente de Acción Democrática (AD); Carlos Andrés
Pérez fue juzgado por un caso de corrupción, siendo amonestado por su propio
partido. El legado de la primera presidencia de CAP es un largo tema de debate,
con numerosos admiradores y detractores.
Pérez volvió a la presidencia en 1989 con un plan de
gobierno distinto, resultando destituido en 1993.
Luis Herrera Campins, durante su gobierno se
produjo el llamado “Viernes Negro”, que le ocasionó severos daños a la economía
venezolana. Entre sus causas, estuvo el descalabro entre el gasto público y los
ingresos del Estado, añadido a las presiones para el pago de la deuda externa,
lo que produjo la devaluación de la
moneda nacional, el bolívar. Desde el «Viernes Negro» en febrero de 1983, hasta
fines del gobierno del presidente Herrera Campins, la devaluación del bolívar
(Bs. 4,30 por dólar) osciló entre Bs. 12 y Bs. 15 por dólar en el mercado
libre.
El gobierno de Luis Herrera Campins autorizó la
televisión a color en el país y el 1 de enero de 1981, se prohibieron y
suprimieron todos los anuncios audiovisuales de radio y televisión destinados a
promover el consumo de cigarrillos y bebidas alcohólicas. Los medios de
comunicación más grandes del país vetaron al presidente Campins debido a esta
última medida.
Entre las obras de su gobierno destacan la inauguración
del Teatro Teresa Carreño, el complejo
Parque Central Caracas, el Estadio Brígido Iriarte, el Monumento a la Virgen de
la Paz y la Basílica Menor Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto. En
febrero de 1983 se crea el Centro Amazónico de Investigación y Control de
Enfermedades Tropicales Simón Bolívar (CAICET). En 1979 aprobó la ejecución del
«Plan Ferrocarrilero Nacional» y comenzó el único tramo de este Plan que ha
sido completado: el Caracas-Cúa. También inauguró la primera fase de línea 1
del Metro de Caracas el 2 de enero de 1983 y el 29 de junio de 1979 fue
liberado empresario estadounidense Willian Niehous quien había sido secuestrado
por guerrilleros tres años antes.
En materia de Política exterior, Venezuela fue sede
la los IX Juegos Panamericanos de 1983, además destacó el apoyo de Luis Herrera
al dictador militar argentino Leopoldo Fortunato Galtieri durante la Guerra de
las Malvinas, Venezuela oficialmente, aunque no materialmente y respaldó
diplomáticamente el movimiento argentino. Su apoyo a Argentina se produjo
mientras afirmaba el antiguo reclamo de Venezuela sobre la Guyana Esequiba, una
antigua colonia británica. En concordancia con esa posición en 1982 se decidió
no renovar el Protocolo de Puerto España firmado con el Reino Unido y la
entonces Guayana británica en 1970.
El 3 de agosto de 1982 su gobierno
también reconoció a la República Árabe Saharaui Democrática como estado
soberano en el Sáhara Occidental. En diciembre de 1982, PDVSA firmó un acuerdo
de cooperación con la petrolera alemana VEBA para el establecimiento de una
empresa mixta denominada Ruhr Oel GmbH. Este evento es considerado el inicio de
la internacionalización de Petróleos de Venezuela.
Luis Herrera Campins intentó que Venezuela entrara
en el Movimiento de Países No Alineados, pero fue vetado por Guyana; y durante
su gobierno se retrasó la construcción del Metro de Caracas.