Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 04:07 am
Las lluvias comenzaron a hacer estragos en Venezuela, y con ellas, los brotes de dengue y otras enfermedades virales volvieron a cobrar fuerza. Aunque las autoridades nacionales aún no publican cifras oficiales, varios médicos del país han encendido las alarmas por el repunte de contagios, algo que suele repetirse durante esta época del año.
La doctora María Viki Zabaleta, infectóloga, explicó que los criaderos de zancudos se multiplican en temporada de lluvias, lo que facilita la transmisión de enfermedades como el dengue y otros virus de origen vectorial.
“Eliminarlos es fundamental para intentar controlar la transmisión, incluso si se trata de depósitos de agua limpia o sucia”, enfatizó.
Zabaleta también señaló que aumentaron los casos de afecciones respiratorias, entre ellos algunos contagios leves de covid-19.
“Las enfermedades respiratorias también están en aumento, algunos casos de covid-19 menos agresivos. Lo ideal es, ante los síntomas, mantener las normativas básicas preventivas”, recomendó.
La especialista pidió a los grupos más vulnerables —adultos mayores, embarazadas, niños y personas con sobrepeso— que extremen precauciones y usen tapaboca en caso de síntomas o al acudir a centros de salud.
Además, relacionó el avance de estos virus con los efectos del cambio climático.
Según explicó, las condiciones ambientales y el aumento de las temperaturas permiten que los mosquitos sobrevivan más tiempo y aceleren su ciclo reproductivo.
“Por eso, hay que tomar medidas, sobre todo en zonas selváticas”, advirtió.
La preocupación por el dengue no se limita al país. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también alertó sobre un posible incremento de casos en el continente, especialmente por la circulación de nuevos serotipos del virus como el DENV-3, que ya se detectó en varios países del hemisferio sur.
Lluvias e inundaciones agravan la situación
En zonas como los Andes, los Llanos y el litoral central, las fuertes lluvias han complicado aún más el panorama sanitario.
Zabaleta advirtió que los charcos y aguas estancadas que dejaron las precipitaciones funcionan como criaderos perfectos para el mosquito que transmite el dengue.
“Es una situación complicada en este periodo lluvioso. El impacto del dengue con las aguas estancadas hace que crezcan los casos. En estas poblaciones deben gestionar la potabilización del agua ante los daños estructurales por los derrumbes”, sostuvo.
La especialista también ofreció recomendaciones prácticas para quienes viven en estas áreas afectadas: aconsejó colar el agua al menos dos veces con una tela y hervirla por dos minutos antes de consumirla o utilizarla para cocinar.
Entre los síntomas que pueden alertar sobre una infección viral, mencionó el dolor abdominal, náuseas, vómitos e inflamación.
Ante cualquiera de estos signos, insistió en la importancia de acudir al centro de salud más cercano.
Aunque en regiones como los Andes no se ha observado un aumento significativo de enfermedades respiratorias, Zabaleta recomendó mantenerse abrigados para prevenir picaduras de zancudos y otras complicaciones relacionadas con el clima.
Finalmente, instó a las autoridades a organizar jornadas de vacunación en las comunidades más vulnerables, especialmente aquellas que resultaron afectadas por las lluvias, como medida preventiva para contener el avance de estas enfermedades.
Con información de El Nacional