Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 12:41 am
Entró Jesús
Enrique “Colombo” en el cartel de este viernes de la Feria del Ángel en Teruel
por la vía de la sustitución de El Fandi y aprovechó la oportunidad firmando
una actuación llena de autoridad. Antes de su compromiso en Pamplona este lunes,
el tachirense dio un golpe en la mesa y abrió la Puerta Grande tras cortar tres
orejas, en un festejo marcado por el buen juego en líneas generales del
encierro de Murteira Grave. Sánchez Vara realizó una buena labor ante el quinto
y paseó una oreja, mientras que Antonio Ferrera estuvo firme y dispuesto frente
al lote de menos opciones.
Recibió “Colombo”
a la verónica al tercero de la tarde. Un buen toro de Murteira Grave con el que
los toreros volvieron a compartir del tercio de banderillas. Inició la faena de
hinojos en el tercio sobre la mano derecha, alargando las embestidas de un
animal que tuvo buena condición. Una labor completa y rotunda rematada con unas
manoletinas mirando al tendido. Media en todo lo alto. Dos orejas.
Con unos lances
a la verónica saludó Jesús Enrique al último de la tarde. Dejó un quite por
chicuelinas y un tercio de banderillas con exposición que le sirvió para
conectar con el público antes de coger la muleta. Con unos doblones, mandando
sobre la embestida del de Murteira, inició el venezolano su trasteo, basado en
la mano derecha. Una labor rematada con la estocada que le valió otra oreja. / mundototoro.com
FICHA
DEL FESTEJO
Plaza de
toros de Teruel. Viernes 11 de julio. Penúltimo festejo de la Feria Taurina del
Ángel 2025. Media entrada.
Toros de
Murteira Grave, de buena presentación y buen juego en líneas generales,
destacando el tercero, quinto y sexto por su buena condición. Más deslucidos
primero y cuarto. Manejable el segundo.
Antonio
Ferrera, ovación y silencio. Sánchez Vara, vuelta al ruedo y oreja. Jesús
Enrique “Colombo”, dos orejas y oreja.
ULTIMO ENCIERRO DE LA FERIA DE SAN FERMÍN |
¿Por qué está rodeando la polémica a la corrida de Miura este año en Pamplona?
Todo lo ocurrido, paso a paso
Cada mes de
julio, la ciudad navarra de Pamplona se transforma en un mar rojo y blanco con
motivo de los Sanfermines, una de las celebraciones más icónicas de nuestra
piel de toro. En medio de la música, la devoción y el bullicio, los toros
siguen siendo el alma del festejo dentro de su Feria del Toro. Durante más de
una semana, las calles se estremecen al paso de los astados y de unos
corredores que, cada mañana, se juegan el tipo corriendo junto a estos
animales. Entre todas las ganaderías, una sobresale por historia, tradición y
respeto: Miura, la vacada sevillana que, año tras año, pone el broche final a
la feria.
Los toros de
Miura ya descansan desde hace días en los Corrales del Gas, donde aguardan su
cita con la historia. Como es habitual, han sido los últimos en llegar a
Pamplona y serán también los últimos en correr el encierro, previsto para la
mañana del lunes 14 de julio. Luminario, Chinelo, Lunares, Embajador,
Divorciado y Andaluz son los nombres de los seis ejemplares que protagonizarán
este esperado cierre. Todos ellos son cuatreños, salvo Lunares —nacido en enero
de 2020 —, ejemplares que serán lidiados por Manuel Escribano, Damián Castaño y
Jesús Enrique Colombo.
Con más de 175
años de existencia, la ganadería Miura —fundada en 1849 y afincada en el
término municipal de Lora del Río (Sevilla)— es una de las vacadas más
emblemáticas del campo bravo. Sus toros mantienen un tipo morfológico muy
definido y un carácter singular que los convierte en protagonistas
indiscutibles cada vez que pisan una plaza. En Pamplona, el paso de estos astados
por el casco histórico de la ciudad es mucho más que un encierro: es una
tradición cargada de emoción y respeto.
Según reporta
nuestro compañero del portal cultoro.com, Pablo López Rioboo, este 2025, sin
embargo, la presencia del hierro sevillano ha generado cierto debate entre los
aficionados. La corrida, de pelaje mayoritariamente negro y cárdeno oscuro, ha
despertado comentarios por la ausencia de esa variedad cromática que tanto ha
caracterizado a esta divisa a lo largo de su historia. No se han visto sardos,
coloraos o castaños como en otras ediciones, algo que algunos han lamentado en
redes sociales. Esto se debe únicamente al capricho de la genética, ya que
recientemente se ha lidiado un sardo coletero en Sevilla, y hay más toros en el
campo —reseñados para Cuatro Caminos, en Santander, o El Pino, en Sanlúcar de
Barrameda— con ese pelaje que tanto gusta al aficionado.
De los seis
astados presentados en Pamplona, cinco continúan en los Corrales del Gas, tras
regresar al campo uno de los toros que inicialmente formaban parte de la
corrida. En las últimas horas han llegado otros dos ejemplares para completar
el encierro. Desde la finca de Zahariche llegaron a la capital navarra
Luminario, Chinelo, Lunares, Embajador, Divorciado y Andaluz, todos cuatreños,
excepto Lunares, que sufrió un desperfecto en el pitón izquierdo. Aunque no se
trataba de un problema grave, tanto la autoridad como los ganaderos y la
empresa decidieron devolverlo al campo y, en lugar de traer un solo sustituto,
optaron por enviar dos toros para garantizar la celebración del encierro sin
contratiempos.
Además, la
presentación de la corrida ha sido objeto de análisis: parte de la afición
considera que es desigual y que algunos ejemplares muestran falta de remate y
lejos de esas temibles caras que llevaban hasta no hace mucho. Aunque este tipo
de observaciones se han extendido también a otras ganaderías durante la feria,
la exigencia siempre se incrementa cuando se trata de Miura. No es solo una
ganadería más: es un símbolo de la Feria del Toro, y eso eleva el nivel de
escrutinio. La mirada del buen aficionado, conocedor y respetuoso, se posa con
especial atención sobre esta divisa, afincada en la legendaria finca de
Zahariche, un hierro que este año ha lidiado ejemplares interesantes pese a no
andar sus corridas sobradas de fortaleza.
Con premios en
los años 1965, 1974, 1977, 1984, 1999 y 2008, Miura vuelve a afrontar su cita
con la historia. Y lo hace, como siempre, con la seriedad de quien lleva más de
medio siglo encarnando la esencia del toro bravo en San Fermín. Pese a las
críticas sobre su presentación, el hierro hispalense se ha ganado el respeto de
una afición que vivirá con expectación todo lo que hagan los astados loreños,
tanto en las calles como en el ruedo.
PREMIOS
FERIA DEL TORO A LA MEJOR CORRIDA
13 de julio de
1974 – Manolo Cortés, José Luis Parada y Antonio José Galán.
8 de julio de
1977 – Ruiz Miguel, José Luis Parada y Antonio José Galán.
14 de julio de
1984 – Ruiz Miguel, José Antonio Campuzano y Víctor Mendes.
11 de julio de
1999: Ex aequo con la corrida de Cebada Gago – Sergio Sánchez, Juan José
Padilla y Antonio Ferrera.
13 de julio de
2008: Ex aequo con la corrida de El Ventorrillo – El Fundi, Juan José Padilla y
Rafaelillo.
PREMIOS
CARRIQUIRI AL MEJOR TORO
10 de julio de
1972: «León», lidiado por Andrés Vázquez.
14 de julio de
1974: «Galguito», lidiado por Manolo Cortés.
10 de julio de
1975: «Aguijito», lidiado por Antonio José Galán.
8 de julio de
1977: «Algabeño», lidiado por Antonio José Galán.
10 de julio de
1983: «Navajito», lidiado por José Antonio Campuzano.
13 de julio de
1997: «Abulagueño», lidiado por José Pedro Prados ‘El Fundi’.
11 de julio de
1999: «Bombito», lidiado por Juan José Padilla.
13 de julio de
2003: «Lagartijo», lidiado por Juan José Padilla.