CLEBM entregó Orden Tulio Febres Cordero al Nuncio Apostólico monseñor Alberto Ortega Martín
Delia Vera como presidenta del Consejo Legislativo del estado Bolivariano de Mérida (Clebm) manifestó que "la entrega de esta orden es un justo reconocimiento a monseñor Ortega por su incansable trabajo por el bienestar espiritual y social de nuestro pueblo"
En un emotivo acto celebrado en los espacios del Palacio Arzobispal de la Arquidiócesis de Mérida, el Consejo Legislativo del estado Bolivariano de Mérida condecoró a su excelencia Nuncio Apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín, con la Orden Tulio Febres Cordero en su primera clase.
Esta distinción es la más alta que otorga el parlamento regional, reconociendo la destacada labor y el invaluable aporte de este representante de la Santa Sede ante la sociedad venezolana, con la promoción de los valores de paz y reconciliación.
Este acto especial contó con la presencia de diversas autoridades encabezadas por el gobernador Arnaldo Sánchez, representantes de diversos poderes públicos del estado, miembros del clero y representantes de la sociedad civil.
En este sentido, Delia Vera como presidenta del Consejo Legislativo del estado Bolivariano de Mérida (Clebm) manifestó que "la entrega de esta orden es un justo reconocimiento a monseñor Ortega por su incansable trabajo por el bienestar espiritual y social de nuestro pueblo. Su presencia en Venezuela será una luz de esperanza y un puente de diálogo".
Asimismo, monseñor Ortega expresó su profundo agradecimiento por la condecoración; manifestó su compromiso de seguir trabajando por la unidad y la fraternidad en el país, e hizo un llamado a la búsqueda de soluciones pacíficas y consensuadas para los desafíos que enfrenta Venezuela. "Recibo esta Orden con humildad y con el corazón lleno de gratitud. La considero un estímulo para continuar mi misión pastoral, siempre al servicio de la verdad, la justicia y la caridad", declaró.
Esta Orden rinde homenaje al insigne historiador, escritor y periodista merideño Tulio Febres Cordero, cuyo legado intelectual y moral es un referente para el estado. La imposición de esta orden al Nuncio Apostólico subraya la importancia de los lazos entre la Iglesia y el Estado, así como el reconocimiento a aquellos que, desde distintas esferas, contribuyen al progreso y la armonía de la sociedad. /NP CLEBM