Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 12:13 am
Isvait Toro- Pasante
ULA
(06-06-2025) Este
viernes 6 de junio, la catedral de Mérida, iglesia jubilar, recibió a más de
200 niños que, junto a sus representantes, docentes y demás acompañantes, se
reunieron para celebrar el Jubileo Arquidiocesano de los Niños Católicos, como
parte de las celebraciones jubilares convocadas por la iglesia merideña en el
marco del año santo de la esperanza.
Esta actividad contó
con la presencia de diferentes unidades educativas católicas y seglares (que no
pertenecen al clero u orden religiosa).
Monseñor Helizandro
Terán, arzobispo metropolitano de Mérida, en compañía de los presbíteros José
Gregorio Méndez y Leonardo Angulo celebraron la liturgia de la palabra junto a
los niños y niñas provenientes de diversas parroquias.
Monseñor, en su
homilía, recalcó que “uno de los pasajes de las escrituras habla de unos niños
que querían saludar a Jesús y los apóstoles se los impedían; Jesús salió en
defensa de los niños porque para Jesús ustedes, niños y niñas, son
importantísimos; por eso no dejen de buscar siempre a Dios en la oración”.
Añadió el arzobispo
que “San Juan Pablo II dijo una vez en una audiencia que los niños son el
reflejo de Dios, por el amor y la nobleza que transmiten”.
“Amar a Jesús significa dos cosas importantes:
primero, que yo quiero mantener una relación con él, acrecentando nuestra
oración con Dios. Así como usamos el teléfono para comunicarnos, tenemos que
mantener una relación con Jesús. Y segundo, hacer siempre el bien, y eso no es
sólo hacer un favor a alguien, sino que mi comportamiento debe estar acorde a
lo que nos pide Jesús en el evangelio: Amarnos los unos a los otros”. Aconsejó
el arzobispo a los niños mientras daba ejemplos de la cotidianidad.
Así mismo, Monseñor
Terán concluyó con una reflexión sobre el agradecimiento: “Estuve en Mucuchíes
hace pocos días en una celebración, y el frío es muy fuerte de noche. Allí se
me acercaron unos niños pidiendo algo para comer. Se me entristeció el corazón
al verlos por las calles buscando saciar su hambre. Debemos agradecer siempre
por el pan de cada día, por nuestra familia y por nuestra educación”.
Risas, aprendizaje y fe
La jornada inició
con dinámicas donde los niños pudieron participar con barras distintivas de
cada institución educativa, así como también de cantos de animación propios de
la catequesis, donde los presentes participaban cantando, aplaudiendo y
danzando.
Así mismo, se tuvo
como dinámica final la coreografía del himno del jubileo de la esperanza, donde
todos los niños pudieron participar en un ambiente de risas y diversión.
Además, se compartió
una enseñanza sobre el año jubilar, las mascotas del jubileo.
Luce («Luz» en
italiano) es la mascota oficial del Jubileo; es un personaje femenino que tiene
cabello azul y viste una chaqueta impermeable amarilla, símbolo de los jóvenes
peregrinos que caminan con alegría.
Fe, Xin y Sky, que
emprenden con la mascota del Jubileo 2025 la peregrinación simbólica de la
esperanza a través del Año Santo, están diseñados para abrazar y representar
todas las culturas del mundo.
La adoración
eucarística fue también parte central del encuentro, donde se elevaron
oraciones por los presentes y por el papa León XIV, así como también se pidió
para que cada niño presente se convierta en una semilla de esperanza para el
futuro de la iglesia católica merideña.