Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 04:00 am
Las políticas
arancelarias implementadas bajo la nueva administración de Donald Trump han
llevado a los Estados Unidos a niveles de proteccionismo no vistos desde
principios del siglo XX. Con una tasa promedio actual del 28% —teniendo en
cuenta la pausa de 90 días—, los aranceles estadounidenses han desencadenado una
espiral de represalias comerciales que acrecienta la incertidumbre sobre la
economía mundial.
En este marco, la
respuesta global a los aranceles estadounidenses ha sido, hasta ahora,
moderada, excepto por China, Canadá y Europa. La Unión Europea ha pospuesto
temporalmente represalias debido a la pausa de 90 días en los aranceles, pero
la incertidumbre acerca del futuro de los productos europeos comercializados en
los Estados Unidos sigue aumentando.
Al respecto, la
única respuesta regional ha venido desde la Asociación de Naciones del Sudeste
Asiático (ASEAN). Los líderes de las economías más importantes de ASEAN
—Indonesia, Malasia, Filipinas y Singapur—, han coordinado estrechamente una
respuesta no retaliatoria. Es decir, han optado por cooperar frente a los
aranceles estadounidenses y evitar nuevas medidas proteccionistas contra las
importaciones chinas bloqueadas del mercado estadounidense.
Por otro lado, días
previo al 2 de abril, los ministros de comercio de China, Japón y Corea del Sur
acordaron cooperar en materia comercial y destacaron la necesidad de fortalecer
la Asociación Económica Integral Regional (RCEP en inglés), creada y liderada
por la ASEAN, como una plataforma para dinamizar el comercio internacional,
fortalecer el flujo de fondo y encontrar mercados para los productos con
restricciones de acceso a otros mercados.
En estas maneras
alternativas de abordar los desafíos del nuevo proteccionismo destacan los
instintos cooperativos y las normas multilaterales del Sudeste de Asia, China,
Japón y Corea del Sur. Una respuesta estratégica y cooperativa adecuada para
reducir los costos de las medidas arancelarias estadounidenses. Sin embargo, a
nivel global, aún sigue pendiente avanzar en una posición multilateral acerca
de la política comercial del Gobierno Trump.
Esto es fundamental
para preservar el sistema comercial multilateral, el comercio basado en reglas,
el sistema financiero interconectado y lo que queda de paz mundial. Mientras no
se logre una posición multilateral acerca de cómo superar los efectos negativos
del nuevo proteccionismo, muchos países se verán presionados a responder con
represalias —más barreras arancelarias y no arancelarias—, negociar acuerdos desventajosos
con los Estados Unidos, o unirse al juego proteccionista donde todos perdemos.
Estos tres escenarios alternativos generarán la desviación de grandes flujos
comerciales, volátiles movimientos de capital, fluctuaciones monetarias
significativas y shocks macroeconómicos que afectarán de manera asimétrica a
las economías del mundo. Solo a través de la acción colectiva liderada por
regiones como Asia y Europa se puede evitar el colapso del orden económico
global.
@ajhurtadob