Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 04:11 am
En tiempos de zozobra para la
fiesta brava, cuando lo políticamente correcto amenazaba con arrasarlo todo, la
voz de Mario Vargas Llosa siempre se alzó entre las voces como dique de
contención. Ninguna resonaba como la suya, con esa autoridad, hondura
intelectual y valentía sin complejos. No hablamos de un aficionado ocasional ni
de un converso tardío; hablamos de un compromiso vital, de una defensa razonada
y apasionada que hunde sus raíces en la su concepción del mundo, del arte y de
la libertad.
Que un Premio Nobel de Literatura, un titán de las letras universales, dedicase tiempo, reflexión y tinta a defender la tauromaquia fue un privilegio mayúsculo, un desmentido rotundo a quienes pretenden confinar la tauromaquia en el rincón de la barbarie. Llosa entendió como pocos la dimensión trascendente de lo que ocurre en el ruedo, el puente que vertebra España y América, la historia de dos mundos
No se quedaba Vargas Llosa en la superficie del espectáculo. Su defensa era un alegato profundo que apelaba a la ética, a la estética y, sobre todo, a la libertad. Supo ver y explicar que la tauromaquia no es solo el combate entre un hombre y un toro bravo, sino una compleja manifestación cultural, un arte efímero y trágico cargado de simbolismo, belleza y verdad. Por todo ello le distinguimos en 2010 con el premio Paquiro del diario EL MUNDO, ex aequo con Pere Gimferrer, y por eso mismo se lo entregó, como antorcha de la libertad, a Roca Rey en 2019, en Las Ventas, epicentro de la tauromaquia.
Frente al simplismo del argumentario animalista, que ignora deliberadamente la ecología del toro de lidia y la ética intrínseca del ritual taurino, Vargas Llosa oponía su complejidad. Recordaba que las culturas son diversas, que no se pueden juzgar con los anteojos miopes de una moral urbana y uniformadora que aspira a erradicar toda diferencia, toda sombra, toda pasión que escape a su control. Defender los toros, para él, era defender el derecho a la diferencia, la libertad de expresión cultural frente a la censura y la prohibición.
Escribió sobre la liturgia de la corrida, sobre la danza mortal entre el torero y la bestia. No rehuyó la dureza del espectáculo, pero la enmarcaba en su contexto ritual y artístico, lejos de la sensiblería que tanto abunda. La presencia de Vargas Llosa en los tendidos de Madrid, de Sevilla o de Acho sucedió en los últimos tiempos en pos de Roca Rey, esa satisfacción íntima de contemplar a un peruano en lo más alto del toreo. Su figura en la barrera era, en sí misma, un argumento.
En un panorama donde tantos intelectuales guardan un silencio cómplice o se suman al coro de la condena fácil, la voz clara y contundente de Mario Vargas Llosa se erigió como un faro que nos recuerda que la defensa de la tauromaquia no es una nostalgia reaccionaria, sino una apuesta por la riqueza cultural, por la libertad individual y por la permanencia de ritos. La tauromaquia, pese a quien pese, siguen interpelando al hombre contemporáneo. Y Mario Vargas Llosa lo hizo con su inteligencia, su prosa y su voz. / ZABALA DE LA SERNA – Diario EL MUNDO de Madrid
Los nuevos utensilios de lidia
que mejoran el comportamiento del toro y acortan su muerte: varias figuras los
prueban en el campo
Hace más de diez años, el Dr. D. Máximo García Padrós, cirujano jefe de la plaza de toros de Las Ventas, preocupado por las graves lesiones que producen a los toreros los arpones de divisa y banderillas, animó el maestro y fabricante Manuel Sales, inventor de las banderillas colgantes (y retráctiles) que tantos accidentes han evitado a los toreros por palotazos y que han permitido un toreo más ceñido, y al veterinario Julio Fernández, a buscar una alternativa.
Conscientes de las lesiones accidentales que causan en el toro estos y otros útiles, como la puya o el estribo derecho, que a veces lo incapacitan para la lidia, así como de la falta de eficacia de espadas, descabello y puntilla, se asesoraron de un amplio equipo formado por veterinarios, biólogos, ingenieros industriales y especialistas de las industrias metalúrgica y textil para mejorar su función y seguridad, aportando una precisión en favor del toreo imposible de alcanzar con los útiles tradicionales de fabricación artesanal. Durante la pandemia de Covid-19 multiplicaron las pruebas de útiles en el campo a puerta cerrada, aprovechando los excedentes de toros gracias a la colaboración de numerosos ganaderos y profesionales taurinos, no solo en España sino también en otros países taurinos entre los que destaca México.
Un proyecto, tal y como describe el periodista del portal cultoro.com, Pablo López Rioboo, que no se podría haber llevado a cabo sin el paso adelante dado por matadores de toros, novilleros, picadores, banderilleros y un ramillete de vacadas de bravo como Santiago Domecq, Lagunajanda, Vellosino, La Quinta, Miura, Partido de Resina, Prieto de la Cal, Baltasar Ibán, Antonio Bañuelos, Juan Pedro Domecq, Zacarías Moreno, Zalduendo, Luis Algarra, Román Sorando, Araúz de Robles, Torrestrella o Victorino Martín, entre otras ganaderías de nuestra piel de toro.
Dentro del elenco de matadores de toros destacan Morante de la Puebla, Diego Urdiales, Antonio Ferrera, Uceda Leal, Julián López ‘El Juli’, Sánchez Vara, Daniel Luque, Alejandro Talavante, Juan Ortega, Esaú Fernández, Javier Cortés, Borja Jiménez, Andrés Roca Rey, Ginés Marín, Pablo Aguado o Diego San Román, entre otros, siendo estos un amplio grupo de toreros que han probado cómo llega al último tercio después del uso de la puya cuadrangular innovada.
Pero también son muchos los varilargueros que han tenido en sus manos la nueva puya, esa que han podido probar en el campo durante los últimos años. Nombres como los de Pedro Iturralde, Israel de Pedro, Mario Benítez, Aurelio Cruz, Juan Pablo Molina, Borja Lorente ‘Pelucho’, Óscar Bernal, Manuel José Bernal, Tito Sandoval o Alberto Sandoval ya han palpado la bravura de ejemplares de distintos encastes con toros a puerta cerrada.
Tanto en el campo como en la plaza una serie de matadores y novilleros también han tenido la oportunidad de probar el nuevo estoque creado por Manuel Sales. Este es el caso de Juan de Castilla, Sánchez Vara, Javier Cortés, Román, David Galván, Emilio de Justo o el novillero Pedro Montaldo quien estoqueó 34 novillos seguidos con esta nueva espada sin usar el descabello. Como demostración en público se está programando un festival de innovación en la plaza de toros de Monterrey (México) donde se usarán los nuevos útiles para la lidia: Divisa de punzón, estribo derecho acolchado, puya cuadrangular, banderillas de punzón, estoque, descabello y puntilla.
Para conocer más sobre estos utensilios hablamos directamente con Julio Fernández, veterinario de reconocido prestigio, asesor de más de 40 ganaderías de lidia y una de las voces autorizadas para hablar sobre este proyecto: “Los primeros útiles se fueron probando y perfeccionado para buscar más seguridad para los profesionales, que ya tienen bastante con enfrentarse al toro, que de acuerdo con el código ético de la Tauromaquia les puede herir o matar, siendo absurdo que se tengan que enfrentar a unos útiles obsoletos que les pueden herir inútilmente, como por ejemplo los arpones de divisas o banderillas”.
“Tanto Manolo Sales como yo pusimos sobre la mesa una proposición global para la mejora y actualización de la lidia, con siete útiles innovados a partir de la investigación científica y la innovación tecnológica contrastados a puerta cerrada tanto España como en otros seis países taurinos, desarrollados y mejorados tras una exhaustiva investigación en la lidia de esos animales en la plaza de tientas” nos explicaba.
“Estos útiles innovados van dirigidos a mejorar su eficacia, a evitar accidentes indeseables en el toro, el torero e incluso el público. También contribuyen a reducir la presencia de sangre innecesaria en el ruedo, a mejorar el comportamiento del toro y a acortar el tiempo de su muerte. Humildemente creo que es toda una revolución en beneficio de la tauromaquia respetando la autenticidad y la esencia de la corrida de toros” comentó para dar por finalizada la entrevista.
Canal Sur televisará exclusivamente
solo tres corridas de toros de la Feria de Abril de Sevilla
El consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha anunciado este martes, durante un acto celebrado en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, que Canal Sur Televisión retransmitirá tres festejos de la Feria de Abril de Sevilla. Las corridas que emitirá el canal autonómico corresponden a las de los días jueves 1, sábado 3 y domingo 11 de mayo.
Antonio Sanz ha asegurado el pasado marte cuando se confirmaba la noticia, al portal Aplausos.es: "hoy es un día histórico", aludiendo a que la televisión pública vuelva a televisar corridas de toros de la feria sevillana, lo cual no ocurría desde hacía catorce años.
Canal Sur Televisión emitirá (para todo el mundo por la señal de youtube, si este lo permite) el festejo del jueves 1º de mayo, con Morante de la Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado enfrentándose a toros de Domingo Hernández; el del sábado 3 de mayo, con El Cid, Manuel Escribano y Daniel Luque frente a reses de Victorino Martín; y el del 11 de mayo, con Manuel Escribano, Pepe Moral y Esaú Fernández compartiendo cartel con la ganadería Miura.
El consejero ha querido "agradecer a todas las partes implicadas su contribución para poder alcanzar este acuerdo, que estoy seguro de que será replicado en años venideros”. También ha defendido que este acuerdo es "una nueva apuesta de la Junta de Andalucía por la cultura, la tauromaquia y el fomento de la Fiesta en su máxima expresión" y que "Canal Sur se ha convertido en una herramienta fundamental para la difusión de la tauromaquia". Durante el pasado año emitió 51 festejos, casi el doble que en 2023, alcanzando una cuota media de pantalla cercana al 12 %, "un porcentaje de audiencia muy alto", ha añadido.
Aguascalientes declara la
tauromaquia como patrimonio cultural
Día histórico e importante para la tauromaquia en México el pasado miércoles. La LXVI Legislatura del Congreso de Aguascalientes ha declarado la tauromaquia como patrimonio cultural, un hecho que supone un blindaje frente a todos los ataques que está sufriendo en el país azteca.
Según reseña el periodista Héctor Juárez Cedillo, en Aplausos.es Gracias a veintiséis sufragios a favor, cero en contra y cero abstenciones, los diputados de la LXVI Legislatura, del Partido Acción Nacional (PAN), Partido de la Revolución Democrática (PRD), Morena y Movimiento Ciudadano (MC) votaron este miércoles 16 de abril en favor del dictamen que declara al toreo como patrimonio cultural de esta entidad mexicana. El documento fue aprobado en lo general, por unanimidad, en los términos del artículo 94 de la Constitución política del estado de Aguascalientes. Sólo la diputada opositora a este dictamen, Genny López, del Partido Verde Ecologista de México (Partido Verde), se ausentó de la votación.
El toreo en México vive momentos complejos por el ataque de grupos y políticos antitaurinos, pues en la capital del país (CDMX) se votó el pasado 14 de marzo que los festejos taurinos se realicen sin sangre. Mientras que en Michoacán se prohibió la fiesta brava en toda la entidad, el pasado 2 de abril. Sin embargo, en Aguascalientes, el toreo aporta el tres por ciento del Producto Interno Bruto (local), alrededor de unos 10 millones de pesos (453 mil euros). Aguascalientes está ubicada en el centro de México, a 499 kilómetros al norte de la Ciudad de México, y cuenta con dos inmuebles taurinos en su capital: la Monumental con capacidad para 15 mil personas, y la plaza San Marcos, para cinco mil.
La Feria Nacional de San Marcos 2025, dará 12 festejos taurinos (11 en la Monumental y una novillada en la Plaza San Marcos), la cual inicia este sábado 19 de abril y concluye el próximo 11 de mayo. Por otro lado, Aguascalientes es una tierra de toreros como los históricos Alfonso Ramírez “Calesero” y Rafael Rodríguez, y de Miguel Espinosa “Armillita” y Joselito Adame, entre otros.
El estado tiene 10 hierros registrados en la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, como son: La Alejandría, Santa Inés, San Isidro, San Fermín, Medina Ibarra, Manolo Espinosa “Armillita”, Garabato, El Greco, Pazoblanco y Campo Grande. Además de la fiesta brava, otras tradiciones como son la charrería y las peleas de gallos fueron también consideradas como parte de la cultura de Aguascalientes.