Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 07:10 pm
A un año de haber
sido sembrado en Mérida, nuestro amigo Alberto Tirso Alberto Meléndez -un
personaje de la casa de la cultura “Juan Félix Sánchez”- fue siempre un celador
cultural, promotor y hombre cultivador de esperanzas y hazañas que supo cosechar
la amistad, la diplomacia y el internacionalismo como solidaridad en la lucha y
el encuentro con la palabra hecha poesía, canto, escultura y pintura. Su trajinar
dejó huellas en la promoción y divulgación cultural de los pueblos; por eso fue
fundador del festival del violín. Sus enseñanzas han contribuido a resaltar esa
manifestación creativa y popular de los Andes venezolanos.
Provenía de una
humilde familia. Nació el 23 de diciembre de 1940; creció en el barrio “El
Manguito” de Cocorote, estado Yaracuy, y estuvo al cuidado de sus abuelos
maternos de los que tenía hermosos recuerdos. Ellos fueron Servidea Barrios y Jacinto
Meléndez. Tirso Alberto jugó un papel en las luchas que se libraban contra los
gobiernos de la cuarta república, había ingresado a estudiar economía en la Universidad
Central de Venezuela (UCV); participó de la lucha por liberar al país de los
gobiernos opresores y plantearse la toma del poder, se unió al Partido
Comunista de Venezuela (PCV), quien estaba en plena lucha armada y cayó en prisión.
Durante “El Porteñazo” logró escaparse. De nuevo en la lucha se integró al
equipo que conformaban Argimiro Gabaldón, Fabricio Ojeda, Douglas Bravo, Alí Rodríguez
Araque, Francisco “Flaco” Prada, entre otros tantos que estuvieron en la lucha
armada.
Tirso Alberto Meléndez
va a tener un papel de trascendencia en la política revolucionaria, en la que
va a desempeñar roles importantes en la logística y en la diplomacia internacional
durante la rebelión armada.
Este hombre de
talla revolucionaria enfrentó un juicio militar en los 70. Desde muy joven se
destacó en el movimiento revolucionario de la lucha armada, en el frente “Simón
Bolívar” de la guerrilla rural. Tirso Alberto Meléndez fue un legendario hombre
de caminos, de los cuales conocía en profundidad los movimientos emancipadores contemporáneos
latinoamericanos. Él era un hombre internacionalista que luchaba contra los
gobiernos antidemocráticos. Las FALN lo designó su embajador ante el gobierno
revolucionario que lideraba Fidel Castro Ruz, del movimiento 26 de Julio.
Se jugó la vida en
aquel movimiento insurreccional cívico-militar que se produjo en Puerto
Cabello, estado Carabobo, contra el gobierno de Rómulo Betancourt en 1962. Tirso
Alberto Meléndez también estuvo en el Carupanazo durante aquellos años de
reclamo y de lucha por una mejor justicia social, y por la reivindicación
popular del pueblo venezolano. Por otro lado, se hizo parte del movimiento
cultural, del cual es promotor, y fue organizador del Congreso Cultural de
Cabimas. Fue integrante de la organización del encuentro de poesía y
literatura, denominado “Por Los poderes creadores del pueblo”, al lado de
figuras como Fruto Vivas y Gerardo Escalona.
La vida de Tirso
Alberto Meléndez es reconocida por grandes instituciones y personalidades que
conocieron su trajinar en favor de un mejor país. Su nombre de lucha era comandante
Gaspar Rojo, cuando no era Tirso Alberto Meléndez, quien se hizo miembro
fundador de la casa de la cultura “Juan Félix Sánchez”, de la que fue
coordinador general dentro de la junta directiva hasta el año 2018, además de
ser el editor y jefe del fondo editorial Ediciones El Tisure. Fue
creador de la revista Legados, un proyecto cultural y de promoción para
el quehacer creativo e intelectual de la región. Se mantuvo siempre como celador
de dicha casa, hasta que lo sembramos.
Tirso Alberto fue
un ser humano que se distinguió por su personalidad inteligente y por su don de
buena gente, buen vecino, de agradable conversa, y lleno de una gran
solidaridad humana. Se distinguió en aquellos años tormentosos en aquel frente
“Simón Bolívar” en Humocaros, donde anduvo con sus compañeros de sueños e
ideales. En algún momento tales sueños y promesas deben ser reivindicados junto
a aquellos compañeros de lucha como Argimiro Gabaldón, Jonás Castellano, Alí Rodríguez
Araque, Juan Carlos Parisca.
Tirso Alberto Meléndez
también estuvo ligado a figuras de la literatura y el arte de los hombres de
izquierda que eran totalmente distintos a los que ahora en la comodidad de su
ideología y del poder se sienten atrapados en su propio pensar, por lo que a
muchos nos indigna su acción. Tirso Alberto Meléndez siempre estuvo al lado de amigos
que había cultivado en su lucha y en la promoción de la cultura, hombres del
arte y la literatura como Carlos Contramaestre, Edmundo Aray, Ramón Palomares y
Arnaldo Acosta Bello, entre otros que estuvieron en la lucha por un mejor país.
A la memoria de
este ilustre hombre de Cocorote, al comandante Gaspar Rojo, o Elías,
simplemente nuestro querido e inolvidable Tirso Alberto Meléndez, dedicamos
estas crónicas por quien deja un legado y muchos manuscritos que ojalá no se
pierdan y puedan ser recogidos y publicados. Su aposento reside en el sector El
Valle en Mérida, la ciudad que escogió parra vivir su reposo de guerrero
después de esa vida agitada, de clandestino, de guerrillero y de diplomático
revolucionario en América latina y en varios países de Europa, donde cumplió a
cabalidad el papel que le encomendaron.
Hace unos días se cumplió
un año de su siembra, y lo recordamos como siempre en la gloria eterna, y hacemos
un homenaje permanente a hombres y mujeres que dieron su vida por la libertad,
la democracia y la dignidad humana de su pueblo. Así fue Gaspar Rojo, el hombre
de Cocorote.