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Gaspar Rojo: El hombre de Cocorote por Orlando Oberto Urbina

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Gaspar Rojo: El hombre de Cocorote por Orlando Oberto Urbina


A un año de haber sido sembrado en Mérida, nuestro amigo Alberto Tirso Alberto Meléndez -un personaje de la casa de la cultura “Juan Félix Sánchez”- fue siempre un celador cultural, promotor y hombre cultivador de esperanzas y hazañas que supo cosechar la amistad, la diplomacia y el internacionalismo como solidaridad en la lucha y el encuentro con la palabra hecha poesía, canto, escultura y pintura. Su trajinar dejó huellas en la promoción y divulgación cultural de los pueblos; por eso fue fundador del festival del violín. Sus enseñanzas han contribuido a resaltar esa manifestación creativa y popular de los Andes venezolanos.

Provenía de una humilde familia. Nació el 23 de diciembre de 1940; creció en el barrio “El Manguito” de Cocorote, estado Yaracuy, y estuvo al cuidado de sus abuelos maternos de los que tenía hermosos recuerdos. Ellos fueron Servidea Barrios y Jacinto Meléndez. Tirso Alberto jugó un papel en las luchas que se libraban contra los gobiernos de la cuarta república, había ingresado a estudiar economía en la Universidad Central de Venezuela (UCV); participó de la lucha por liberar al país de los gobiernos opresores y plantearse la toma del poder, se unió al Partido Comunista de Venezuela (PCV), quien estaba en plena lucha armada y cayó en prisión. Durante “El Porteñazo” logró escaparse. De nuevo en la lucha se integró al equipo que conformaban Argimiro Gabaldón, Fabricio Ojeda, Douglas Bravo, Alí Rodríguez Araque, Francisco “Flaco” Prada, entre otros tantos que estuvieron en la lucha armada.

Tirso Alberto Meléndez va a tener un papel de trascendencia en la política revolucionaria, en la que va a desempeñar roles importantes en la logística y en la diplomacia internacional durante la rebelión armada.

Este hombre de talla revolucionaria enfrentó un juicio militar en los 70. Desde muy joven se destacó en el movimiento revolucionario de la lucha armada, en el frente “Simón Bolívar” de la guerrilla rural. Tirso Alberto Meléndez fue un legendario hombre de caminos, de los cuales conocía en profundidad los movimientos emancipadores contemporáneos latinoamericanos. Él era un hombre internacionalista que luchaba contra los gobiernos antidemocráticos. Las FALN lo designó su embajador ante el gobierno revolucionario que lideraba Fidel Castro Ruz, del movimiento 26 de Julio.

Se jugó la vida en aquel movimiento insurreccional cívico-militar que se produjo en Puerto Cabello, estado Carabobo, contra el gobierno de Rómulo Betancourt en 1962. Tirso Alberto Meléndez también estuvo en el Carupanazo durante aquellos años de reclamo y de lucha por una mejor justicia social, y por la reivindicación popular del pueblo venezolano. Por otro lado, se hizo parte del movimiento cultural, del cual es promotor, y fue organizador del Congreso Cultural de Cabimas. Fue integrante de la organización del encuentro de poesía y literatura, denominado “Por Los poderes creadores del pueblo”, al lado de figuras como Fruto Vivas y Gerardo Escalona.

La vida de Tirso Alberto Meléndez es reconocida por grandes instituciones y personalidades que conocieron su trajinar en favor de un mejor país. Su nombre de lucha era comandante Gaspar Rojo, cuando no era Tirso Alberto Meléndez, quien se hizo miembro fundador de la casa de la cultura “Juan Félix Sánchez”, de la que fue coordinador general dentro de la junta directiva hasta el año 2018, además de ser el editor y jefe del fondo editorial Ediciones El Tisure. Fue creador de la revista Legados, un proyecto cultural y de promoción para el quehacer creativo e intelectual de la región. Se mantuvo siempre como celador de dicha casa, hasta que lo sembramos.

Tirso Alberto fue un ser humano que se distinguió por su personalidad inteligente y por su don de buena gente, buen vecino, de agradable conversa, y lleno de una gran solidaridad humana. Se distinguió en aquellos años tormentosos en aquel frente “Simón Bolívar” en Humocaros, donde anduvo con sus compañeros de sueños e ideales. En algún momento tales sueños y promesas deben ser reivindicados junto a aquellos compañeros de lucha como Argimiro Gabaldón, Jonás Castellano, Alí Rodríguez Araque, Juan Carlos Parisca.

Tirso Alberto Meléndez también estuvo ligado a figuras de la literatura y el arte de los hombres de izquierda que eran totalmente distintos a los que ahora en la comodidad de su ideología y del poder se sienten atrapados en su propio pensar, por lo que a muchos nos indigna su acción. Tirso Alberto Meléndez siempre estuvo al lado de amigos que había cultivado en su lucha y en la promoción de la cultura, hombres del arte y la literatura como Carlos Contramaestre, Edmundo Aray, Ramón Palomares y Arnaldo Acosta Bello, entre otros que estuvieron en la lucha por un mejor país.

A la memoria de este ilustre hombre de Cocorote, al comandante Gaspar Rojo, o Elías, simplemente nuestro querido e inolvidable Tirso Alberto Meléndez, dedicamos estas crónicas por quien deja un legado y muchos manuscritos que ojalá no se pierdan y puedan ser recogidos y publicados. Su aposento reside en el sector El Valle en Mérida, la ciudad que escogió parra vivir su reposo de guerrero después de esa vida agitada, de clandestino, de guerrillero y de diplomático revolucionario en América latina y en varios países de Europa, donde cumplió a cabalidad el papel que le encomendaron.

Hace unos días se cumplió un año de su siembra, y lo recordamos como siempre en la gloria eterna, y hacemos un homenaje permanente a hombres y mujeres que dieron su vida por la libertad, la democracia y la dignidad humana de su pueblo. Así fue Gaspar Rojo, el hombre de Cocorote.





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