Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 02:53 am
El
Año Jubilar tiene un profundo significado para las Iglesias particulares como
un tiempo de renovación espiritual y reconciliación, siguiendo la tradición
bíblica y celebrado aproximadamente cada 25 años, es una invitación a
experimentar la misericordia de Dios a través de actos de caridad, confesión y
peregrinación.
En el
numeral 1. De la bula de convocatoria “Spes non
confundit”, “la esperanza no defrauda” (Rom 5,5). Nos dice: “Todos esperan. En
el corazón de toda persona anida la esperanza como deseo y expectativa del
bien, aun ignorando lo que traerá consigo el mañana. Sin embargo, la
imprevisibilidad del futuro hace surgir sentimientos a menudo contrapuestos: de
la confianza al temor, de la serenidad al desaliento, de la certeza a la duda.
Encontramos con frecuencia personas desanimadas, que miran el futuro con
escepticismo y pesimismo, como si nada pudiera ofrecerles felicidad. Que el Jubileo
sea para todos, ocasión de reavivar la esperanza…”
Reavivar esperanza, por
tanto, es tarea principal en este nuevo año jubilar en nuestras Iglesias
particulares. Seguramente, muchos peregrinos emprenderán tendrán la gracia de
atravesar la puerta santa de las basílicas mayores, pero también, como dice el
Papa en la bula, otros “lo celebrarán en las Iglesias particulares. Que pueda
ser para todos, un momento de encuentro vivo y personal con el Señor Jesús,
“puerta” de salvación (Jn 10, 7. 9); con Él, a quien la Iglesia tiene la misión
de anunciar siempre, en todas partes y a todos como nuestra esperanza (1 Tim 1,
1)”.
De este modo, la
Arquidiócesis de Mérida ha fijado el cronograma de fechas de apertura del
jubileo en las diferentes zonas pastorales, con una solemne eucaristía que
preside nuestro Arzobispo Metropolitano, Mons. Helizandro Terán, acompañado por
el clero de la zona, vida consagrada, laicos y movimientos de apostolado y
todas las comunidades, de la siguiente manera: zona Metropolitana: S.I Catedral se realizó el pasado 27 de diciembre de 2024, en el
marco de la celebración de los 400 años del nacimiento de San Benito de Palermo.
La zona Cuenca del Chama, tiene su sede
jubilar en el Templo parroquial N. Sra. de Coromoto, se tiene previsto para el
15 de febrero 2025. La zona pastoral Mocotíes, en el marco del jubileo de los
jóvenes de nuestra arquidiócesis, fijado para 22 de febrero 2025 en el
Santuario N. Sra. de Regla Tovar. La zona del Páramo abrirá las puertas de la Basílica
Santa Lucía dé Timotes el 1 de marzo de 2025.
Con motivo del día de la mujer, la zona Ejido
tendrá su Santuario San Buenaventura de Ejido este 8 de marzo de 2025 vivirá su
apertura jubilar. Para concluir en la zona pastoral Pueblos del Sur, 15 de
marzo de 2025, en el Templo parroquial N. Sra. del Carmen Canaguá.
Dentro
de las iniciativas que podemos tomar en cuenta, en cada una de estas Iglesias
está en primer lugar la participación en el sacramento de la confesión, el Papa
Francisco dice que el sacramento de la Reconciliación es el "punto de
partida insustituible para un verdadero camino de conversión". También
podemos leer el documento jubilar “Spes Non Confundit”, con el tema del Año
Santo "Peregrinos de esperanza", se incluye una reflexión bíblica
sobre la esperanza, así como una explicación del significado de un año jubilar;
ideas y ánimos para los cristianos que vivamos el Año Santo.
Otra de
las tradiciones de todo año santo, es la de hacer una peregrinación. Ponerse en camino es un
gesto típico de quienes buscan el sentido de la vida. La peregrinación a pie
favorece mucho el redescubrimiento del valor del silencio, del esfuerzo, de lo
esencial. Peregrinar a estas Iglesias de nuestras zonas pastorales, es la oportunidad
privilegiada para que los peregrinos tengan la oportunidad de recibir la
Indulgencia Jubilar, una gracia que remite las penas temporales del pecado. Y
lo más importante, realizar obras de misericordia, de modo que los católicos
podamos “ser signos tangibles de esperanza para tantos hermanos y hermanas que viven
en condiciones de penuria”.
Que
la esperanza nos haga elevarnos por encima de nuestras pruebas y dificultades y
nos inspira a seguir adelante.
Mérida, 9 de febrero de 2025