Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 02:51 am
Según información reciente de Gartner, se espera que para el 2025 tecnologías emergentes como la inteligencia artificial autónoma, la computación espacial y la criptografía post-cuántica sean predominantes, redefiniendo múltiples sectores, incluyendo en de las estafas, que ahora con ayuda de estas tecnologías irán en aumento, convirtiéndose en una amenaza importante.
Este rápido desarrollo plantea nuevos desafíos que los usuarios deben afrontar para proteger su información, garantizar su seguridad y adaptarse a los constantes cambios.
Los deepfakes
Desde el 2022 comenzaron a surgir los primeros modelos que podían convertir texto en video. Empresas como Meta, Google y la startup de tecnología de video Runway presentaron unos resultados que no parecían significativos. No obstante, un año más tarde, Open AI presentaba Sora y le seguían Google, Runway Midjourney y Stability AI, entre otras. En la actualidad este tipo de herramientas ya son capaces de generar videos similares a la realidad.
De acuerdo con un informe de Sumsub, plataforma de verificación de identidad y antifraude, se estima que los deepfakes representen 7% de la actividad fraudulenta global en 2025.
“Si bien la IA ha sido una gran ventaja en la ciberseguridad automatizada, los actores maliciosos también están utilizando la tecnología para impulsar ataques. La ingeniería social es uno de sus usos más comunes, que abarca desde deepfakes hasta sofisticados ataques de phishing. También está ayudando a los piratas informáticos a detectar superficies de ataque débiles y explotarlas mucho más rápido”, explica Justin Kozak de Founder Shield.
Algunas recomendaciones para identificar cuándo estamos ante un deepfake, son:
La seguridad en las calles ya no es el único factor que preocupa a las personas, pues según datos de Check Point Research, los ciberataques aumentaron 75% a nivel global durante el tercer trimestre de 2024, y se espera que esta tendencia continúe en 2025.
Una de las técnicas más comunes del ataque cibernético es el phishing, en la que los atacantes crean páginas web muy similares a las de instituciones legítimas o reales, como bancos, redes sociales e incluso proveedores de envíos. Para identificar este tipo de fraudes, es importante:
A pesar de los retos que plantea la tecnología, no es necesario temerle, sino saber cómo afrontarlos. La clave radica en estar bien informados, adoptar medidas de protección eficaces y aprovechar las herramientas disponibles para adaptarse a los cambios.
Por Stiven Cartagena, productor multimedia, comunicador social y periodista con énfasis en la cobertura de temas tecnológicos. Especial para El Nacional.