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Desde el Mocotíes (15)

Trotsky cien años después: obra que universaliza al Dr. Alfonso Ramírez por Néstor Abad Sánchez

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Trotsky cien años después: obra que universaliza al Dr. Alfonso Ramírez por Néstor Abad Sánchez


A 10 años de su luz (2014 -29 de junio- 2024)

Dedicado al Dr. Armando Alarcón, compañero de sueños posibles. 

“Trotsky es tal vez la personalidad más proteica que haya navegado en los mares de la revolución del siglo veinte”

Domingo Alberto Rangel, prólogo del libro

 

Como militante convicto y confeso de la IV Internacional, el Dr. Alfonso Ramírez aprovecho su estadía en Londres y París entre 1958 - 1961 para conocer y contactar las corrientes políticas de boga en el primer mundo y redefinir su postura política que ya había marcado al finalizar su carrera universitaria en Caracas en la UCV, donde obtiene el título de Doctor en Ciencias Políticas en 1955, con su tesis intitulada: “El derecho para el Marxismo, algunas consideraciones”, cuya presentación debió asombrar al jurado y más aún en plena dictadura, hasta el punto que en el veredicto fechado el 19 de diciembre de 1955, hacen la siguiente advertencia en letras mayúsculas: “EL JURADO CUMPLE UN DEBER AL DEJAR CONSTANCIA DE QUE RECHAZA AFIRMACIONES SUSTENTADAS EN LA TESIS EXAMINADA QUE SON AJENAS AL ESTUDIO CIENTIFICO DE LOS PROBLEMAS JURIDICOS Y FRUTO DE LA PASIÓN PERSONAL Y ORIENTACIÓN UNILATERAL DEL AUTOR”. (Firmado: JOAQUIN SÁNCHEZ COVISA/ NEY HIMIOB MARTINEZ/ ISIDRO DE MIGUEL), quienes eran tres catedráticos de renombre para la época.

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Acerca de su estadía para nada silenciosa en Europa, refiere el Dr. Jesús Rondón Nucete en la oración exequial pronunciada ante su féretro en la iglesia Nuestra Señora de Regla en Tovar, que Don Alfonso Ramírez: “…practicó las técnicas del activismo político, como escribir y repartir panfletos lo que hizo en los muelles de Londres y en los barrios de Paris; y estudio las revoluciones de comienzos del siglo y sus desviaciones. Más aún, descubrió el mundo verdadero: el de la libertad que se pone en movimiento para lograr transformaciones fundamentales; y el de las falsedades que envuelven las dictaduras establecidas en nombre de los proletarios para esconder el rostro de quienes sólo aspiran a ejercer con hierro en el corazón poder omnímodo. Desde entonces sostuvo la tesis de la revolución permanente (y su extensión al mundo) y se hizo militante trotskista” y en ese afán por conocer y reconocer viajo a Nueva York para entrevistarse con los líderes del Partido Socialista de los Trabajadores, entre ellos: con Josehp Hensen, ex secretario de Trotsky; con George Novack, director de una escuela de cuadros en Nueva Jersey y con Peter Camejo, estudiante venezolano; en 1961 estuvo una semana en Cuba y un mes en México. En Nueva York conoció al Dr. Peter Bloch el destinatario de la carta abierta que llevaba por encargo de Ernest Mandel, miembro del secretariado de la IV Internacional y de Pierre Frank otro ex secretario de Trotsky, el propósito era lograr la reunificación con los camaradas trotskistas norteamericanos. A partir de esas conversaciones entabló una amistad con el Dr. Peter Bloch que se mantuvo durante 48 años hasta su muerte y un intercambio epistolar digno de admirar por ser una fuente inagotable para la historia política. Quienes quieran hacerle seguimiento al entrecruce postal, pueden ingresar a la página web https://archives.cjh.org/repositories/5/archival_objects/949475 de Peter Bloch donde están referenciadas las ciento cuarenta y cinco cartas que le envió al Dr. Alfonso Ramírez y a su vez las que de este recibió, ya que el Dr. Alfonso tomó la sabia decisión de enviarle el archivo completo que terminó en la web.

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Recuerdo en especial un artículo de quince páginas, fechado en julio del 2010, intitulado Un Extrotskista, donde en el párrafo final hace un análisis sobre el socialismo, señalando que: “Al socialismo lo han desprestigiado tanto, primero Stalin, después Mao-Tse-Tung, después Fidel y ahora Chávez, que dan ganas de cambiarle el nombre; pero sería una hipocresía, porque imitaríamos a los que inventaron las denominaciones de democracia social o de social cristianismo, que son disfraces desteñidos que no ocultan el rostro odioso del capitalismo. Nuestra tarea, …consiste en reivindicar el socialismo; por el que soñaron los socialistas utópicos, con el que previeron Marx y Engels, por el que intentaron realizar Lenin y Trotsky, aunque, en su afán de asegurarlo, lo asfixiaron; por el que murieron Rosa de Luxemburgo y Carlos Liebknecht; por el que nos hemos esforzado en alcanzar, sólo que tropezamos mil veces, pero al levantarnos de nuestras caídas lo levantamos a él, por ser la sola manera en que pueden los hombres salir de las tinieblas y darles paso a sus potencialidades infinitas” No hace falta agregar nada al respecto. Una verdad inobjetable.

De vuelta a Caracas en octubre de 1961, integra el primer grupo trotskista de Venezuela, que lo llevaría a incursionar de nuevo en la prensa escrita, recordando sus viejos tiempos en Atalaya (c. 1944-45) con Don Rigoberto, editando la revista Voz Marxista de la cual salieron 16 números entre mayo de 1962 y julio - agosto de 1963, una vez suprimida, en 1973 reaparecería convertida en Voz Socialista. Inicio en las lides periodísticas a los 15 años, cuando publicó en el segundo periódico humorístico de Tovar El Mocoties-O (1944-1945), que se editaba en copias mecanografiadas, que luego continuó en Acción (1946-1948), República (1955-1959) donde fungió hasta de cronista taurino, El Esfuerzo (1956-1983), El Lancero (1965-1984), Mocotíes (1982-1989), El Tovareño (1990-1995), Manual Taurino Ferial Tovar 1990, Tovar Taurino (1992) y Quórum con el Arte y la Cultura (1996-2001)

Su interés y admiración por León Trotsky lo llevo a escribir el libro Trotsky cien años después (2005), que lamentablemente ha sido una obra que pasó desapercibida para la crítica especializada, pero que en su momento lo hará universal, su contenido es denso, profundo y muy actual que no sólo reivindica la figura de Trotsky sino su pensamiento en los tiempos modernos. El prólogo del libro de veintiuna páginas es del Dr. Domingo Alberto Rangel, que como cosa curiosa no solo compite con el texto, sino que en ningún momento señala ni al libro ni al autor, es más bien un anti prólogo, pero muy atinada su inclusión porque texto y prólogo se complementan en una obra que dará mucho que hablar en el futuro.

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Si Chávez en vez de zurdo, hubiese sido de formación de izquierda, de seguro hubiese promocionado el libro en sus perolatas, aunque también influyó la andanada que en tan sólo las páginas 93 y 94, que no tienen desperdicio, le da el Dr. Alfonso Ramírez, donde lo define como lo que realmente fue un ignorante y un autócrata que quiso promocionar “…un socialismo implantado por la burguesía; porque más del noventa por ciento de sus acompañantes son burgueses, y bien aburguesados”, prefiero compartir lo expresado por el autor de manera textual: “¿Puede hablarse de socialismo en los países atrasados? Al principio de su mando, el presidente Chávez le puso el nombre de revolución bolivariana al movimiento que encabeza. Seis años después lo calificó de socialista y pidió que esto se discutiera. ...se oye hablar de socialismo venezolano como si el socialismo pudiera establecerse en un solo país, y para complemento atrasado” (pág. 93)

Como buen conocedor del tema afirmó de manera visionaria que: “Chávez busca estabilidad en la radicalización de su proceso, es decir, en el izquierdismo, que es una pose, y no en el socialismo, que es un sistema social” y es concluyente con el despilfarro y la corrupción al señalar: “…los administradores chavistas no son eficientes ni honrados. La ineficiencia deriva de la pobre educación que se imparte en Venezuela, cuya baja calidad se incrementa a medida que se prodigan diplomas a los ignorantes. …los dirigentes gubernamentales se pelean con los militares por el reparto del erario y de los privilegios” (pág. 93-94) Releyendo el libro sólo podemos agregar que cuan acertado estaba Don Alfonso Ramírez en sus señalamientos.

 

Néstor Abad Sánchez

La Abadía, junio 30, 2024

nestorabadsanchez@gmail.com





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