Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 11:06 pm
Recientemente los bancos centrales de las economías
emergentes (ME en inglés) demuestran notables avances en la comunicación del
marco político, adoptaron principios fundamentales de los bancos de las
economías desarrolladas, pero modificaron ciertas maneras de comunicación cuyo
resultado fue disminuir la volatilidad del flujo de capital, dolarización
financiera y baja credibilidad en sus políticas. La transparencia y prudencia
de comunicación mejoró la legibilidad de sus comunicaciones, pero también el
agudo y fuerte enfoque para enfrentar la inflación. En particular los bancos de
Arabia Saudita, Brasil, China, India, Indonesia, Malasia, México, Nigeria, Rusia,
Singapur, Sudáfrica y Tailandia utilizaron una orientación hacia adelante, es
decir hacia acciones de muestra moderada y flexible. Un ejemplo que destacó fue
el manejó de la inflación pos COVID-19. Dichos bancos recordaron que las
presiones inflacionarias son producto de las expectativas de los ciudadanos por
lo que no informaron acerca de los escandalosos resultados una vez ya había estabilizado
el nivel general de precios.
Ello evito el estrés bancario frente a las medidas
restrictivas de política monetaria que además acompaño sistémicamente acciones
de política en momento de cambios inesperados. La práctica “ver-decir-actuar”
en particular definió el enfoque macroprudencial con orientación prospectiva en
diferentes circunstancias económicas. Los bancos centrales de las ME a menudo
tienen vulnerabilidades distintas a las de los bancos centrales en economías
desarrolladas. Así medidas que afectan la tasa de cambio indican para el
público problemas de inflación por el ancla en las cuentas corrientes de
capital, dolarización financiera y perturbaciones políticas- económicas.
En las ME los bancos centrales son menos comprometidos
con la orientación de avanzada, es decir, orientación de política exclusiva
sobre los mecanismos de ajuste monetario, pues las perturbaciones son
inmediatas en la estabilidad nivel interna y externa. Ello se entiende cuando el
banco vigila la política fiscal de su país, y en ocasiones hace parecer más
importante una que la otra. Esto fue evidente cuando en pos pandemia para leer
un informe del banco central solo era necesario nivel básico diversificado de
educación. Esto les permitió legibilidad de los documentos que además mostro
moderación y flexibilidad frente al ciudadanos que comprendió la comunicación
política del banco central.
Otro aspecto importante de estos bancos en pos pandemia
fue la capacidad de similitud de política con la FED cuando hay crisis. Ello
indicó que el ciclo financiero de estos bancos se acoplaba con el ciclo global salvando
muchas ME, ya que, el actuar sincronizado ajustó los tipos de interés sin presiones
hacia el tipo de cambio de efecto inmediato en la inflación. No obstante, ello no
evitó la respuesta independiente dada por estos bancos a las presiones de inflación,
que alejo la situación del mercado de trabajo y actividad económica, ¿Cómo lo
hicieron? reduciendo la comunicación conflictiva entre objetivos de estabilidad
macroeconómicas entre trabajo, inflación y crecimiento económico, prioridades
de los bancos centrales de las economías desarrolladas.
De esta manera, declaraciones como las de Xi Jinping que
alertaron en Davos acerca de una agresiva corrección monetaria para combatir la
inflación, el performance de Narendra Modi con su activismo internacional en
organizaciones multilaterales y de instituciones de su región, también las
demás ME con medidas de apoyo y sostén social, entre otras medidas son muestra
de los resultados que redujeron las perturbaciones de la comunicación
conflictiva. En general la combinación entre comunicación menos conflictiva con
“ver-decir-actuar” macroprudencial basado en los principios de los bancos
centrales de economías desarrolladas fueron importantes. En particular, aún resta
ver como los factores cíclicos y la crisis humanitaria que en ME persistentes
son enfrentados por sus bancos centrales.
@zerpasad*