Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 08:49 pm
Para enfrentar la incertidumbre y crisis se debe creer en
la libertad de elegir, elegir como ejercicio consciente de lo que se desea y
como se realiza. En 1980 el mundo estaba sumergido en grandes tensiones
económicas producidas por la guerra fría, amenazas nucleares [Chernóbil], dramática
hambrunas, sequía, terremotos, tragedias por erupciones volcánicas,
reconocimiento público del SIDA como enfermedad grave, desapariciones forzosas,
dictaduras militares y terrorismo internacional. Problemas que se acompañaban por
algo que sobrepaso la tragedia e instaló lo que se definió como espacio de fama
y moda más tarde conocido como estilo de vida y nueva cultura. La moda, la
música, la televisión, el cine y los video juegos se hicieron muy populares. La
sociedad se estaba orientando hacia la aplicación del principio neoclásico
general de la economía de mercado: libertad de elegir como declaración
personal.
En 1980 Milton Friedman enfrentó la realidad de crisis e incertidumbre
con su hipótesis acerca de la importancia del libre mercado. Sostuvo una sociedad
vive bien y mejor cuando resuelve el problema del fracaso y genera prosperidad
en libertad de elección. En pequeñas historias Friedman relataba hazañas de
éxito y sorpresas del fracaso, frente al momento en el cual Hong Kong
demostraba sus planteamientos con resultados positivos en el libre mercado. En
general, se defendía que toda política económica dirigida por el Estado solo
ocasionaba acciones intervencionistas que vulneraban las libertades personales
y particulares, sino que se acompañaban de grandes costos.
Al parecer en 2024 la realidad retrotrae la conciencia
hacia experiencias pasadas en las que el mundo transitaba por grandes
dificultades creadas por los gobiernos. En particular, se argumenta que los
beneficios para todos desde el gobierno establecen grandes limitaciones como consecuencia
de diferencias diplomáticas. Ello marca brechas para el individuo racional
entre lo posible y lo realizable. El gobierno para Friedman representaba
alguien que entiende el problema, pero en lugar de solucionarlo lo exacerba.
El bienestar no es muestra de la capacidad para sostener alguna
situación con la tutela del Estado, sino de la independencia para elegir. Los
individuos racionales siempre son capaces de elegir entre diversas opciones, eligen
siempre por la menos perjudicial nadie opta por hacerse daño si no ha entendido
previamente que no puede actuar y pensar. El control estricto de la sociedad genera
distorsiones y con ello aparece la tristeza y desolación. No obstante, el
mercado como lugar donde cada uno estable sus deseos y realiza sus decisiones,
es manifiesto de la libertad de hacer lo que como individuo se piensa es mejor.
Friedman lo escribió en todos y cada uno de sus trabajos,
hay un camino de la cuna a la tumba, en el transitar de la vida económica,
política y social el poder en el mercado protege al consumidor, elimina la
tiranía del control, protege al trabajador, salva las escuelas, crea igualdades
y por su puesto cura la inflación. La creación de igualdad no surge de hacer
que todos caminen con el mismo ritmo ni con el mismo pensamiento, se trata de
poseer la decisión personal de elegir.
En general, los resultados de las situaciones que
aparentemente no tienen explicación cuando en un escenario de profunda crisis e
incertidumbre se presentan milagros con resultados positivos, derivan de los
propios ciudadanos quienes para escapar del control gubernamental crean
condiciones y oportunidades en el ejercicio consciente de lo que se desea y
como se realiza: libertad de elegir como decisión personal.
@zerpasad (*)