Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 07:04 pm
RUBEN DARÍO
VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Este martes, a primeras horas de la mañana se
conocía del fallecimiento del reconocido aficionado y ganadero de reses bravas
caraqueño, don Andrés Miguel Velutini, víctima de una enfermedad crónica,
hombre que tuvo importante influencia en el campo bravo nacional a finales de
los ’90 y primeros años de la década del 2000.
Abogado de profesión, fue a comienzos de la década de los ’80 cuando comenzaría junto a Luis Echenagucia su aventura por criar el toro de lidia serio, imponente, inmaculado de pitones, que siempre se jactó de llevar a las plazas don Andrés, iniciando en 1986 en los llanos apureños una labor que luego trasladó a las montañas emeritense de Canagua, hierro que tomaría antigüedad el 17/02/1991 en la Plaza de Toros de La Victoria, en cartel mano a mano “Morenito de Maracay” y Enrique Ponce.
Más de una ocasión el hierro de Los Marañones, encaste Santa Coloma, fue visto con recelo por las principales figuras del toreo, a razón de imponer don Andrés Miguel la pulcritud en cuanto a trapío y astas de sus toros, algo que ha degenerado en la actualidad a tal punto de la vergüenza, como ya se ha hecho mala costumbre, justificándose lo injustificable.
Caracterizado por un sentido crítico y serio del toro bravo, ese que en más de una ocasión logró llevar a las plazas nacionales, don Andrés Miguel Velutini se mantuvo por más de tres décadas con la ilusión de sus toros, hasta que a medidos de la pasada década comenzaría su declive hasta la venta del hierro y finca, a don Balsamino Belandria, aficionado que no del todo ha seguido el legado y compromiso de su antecesor, quedando muy poco de lo que fue junto a la recordada ganadería La Cruz de Hierro, dos referentes del toro bravo venezolano. Por cierto, este año lidiaría un toro de rejones Los Marañones, tras varios años sin anunciarse por ruedos nacionales.
En la memoria han quedado toros importantes de esta divisa por arenas del país, como aquel terciado pero bravísimo «Conquián» de 435 kilos, que una tarde dominguera de la Feria del Sol 2002 fue indultado por el matador Juan José Girón, astado por cierto completó lote de astados colombianos de Santa Bárbara que se lidió, por parte de los diestros españoles Antonio Barrera, José Antonio Iniesta y el venezolano José Antonio Valencia.
De la misma manera don Andrés Miguel Velutini ejerció funciones de empresario taurino, tanto en la plaza de toros de Maracay como en el Coliseo de Tovar (mediados de la década de los ’90), en esta última al frente por varias temporadas al lado de por aquel entonces su yerno, Orlando Echenagucia hijo, con gran éxito.
Desde esta tribuna elevamos oraciones por el eterno descanso de un gran taurino, que supo llevar en alto y con orgullo el hecho de ser ganadero de reses bravas, a través de su hierro, el de la M coronada como lo es Los Marañones.
El 16 de mayo será el Día Internacional de la Tauromaquia
Al igual que el resto de expresiones culturales, que tienen un día especial y señalado en el calendario para su celebración, desde este año la tauromaquia también contará con el suyo. Será el 16 de mayo, fecha seleccionada por la Fundación del Toro de Lidia tras un amplio proceso de consultas llevado a cabo y en el que se han recibido multitud de propuestas, según recoge el portal de la Redacción APLAUSOS.
El 16 de mayo de 1920 el toro «Bailaor» acababa con la vida de José Gómez Ortega, Joselito el Gallo, conocido también como el Rey de los toreros, una personalidad que encarna la excelencia y los valores de la cultura taurina, una fecha que desde entonces es recordada todos los años con devoción por los aficionados taurinos en todo el mundo. Victorino Martín, presidente de la Fundación del Toro de Lidia, resalta que “conmemorar la muerte de Joselito el Gallo celebrando precisamente en esa fecha el Día Internacional de la Tauromaquia, es un homenaje que se hace a toda una cultura, a una manera de entender la vida”.
La instauración del Día Internacional de la Tauromaquia será un elemento más en la promoción de la tauromaquia y también, en palabras de Victorino Martín, “una fecha en la que la familia taurina de todo el mundo podamos celebrar unidos y en comunidad, orgullosos de nuestra cultura”.