Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 11:19 pm
Vergonzosa y
reiteradamente, Venezuela, por causa de un desconcierto gubernativo que
pretende hacerse sentir “por las buenas o por las malas” puesto que el fin
justifica los medios, y proseguir en la detentación, según instrucciones
giradas desde La Habana y otros países
de medio oriente también interesados sobremanera, por nuestras riquezas
naturales e incluso deudas; cualificación con la cual se ha tachado a nuestra
Venezuela maltrecha y arruinada por los
desvaríos de una caterva de revolucionarios retardatorios, empeñados en imponer
una filosofía conflictiva con nuestra cultura democrática que forjara el
Libertador Simón Bolívar y luego se fuera consolidando durante el siglo XIX
(Gobiernos Guzmán Blanco) y buena parte del XX (1945-2000). Pero, que por
descuido y un cierto sectarismo de los gobiernos democráticos se fue socavando
hasta el propiciamiento de esta herejía moderna denominada socialismo/comunismo,
que solo promueve envidia y avidez.
Es tan errática tal
filosofía que se inclina por la erosión de los derechos humanos, el acoso a sus
desafectos políticos, el uso de la violencia en su expresión máxima como represión,
las detenciones tiránicas y ejecuciones extrajudiciales, entre otros.
Explicamos haberse
erigido en amenaza de seguridad nacional y
hasta hemisférica en virtud del genocidio que lleva a cabo el régimen
zafio chavista por la diáspora (migración o éxodo) de unos cuatro millones de
venezolanos en zaga del bienestar que el régimen fantasmagórico de su país les
negara impasiblemente, al colmo de llevarles a un estatus de pobreza extrema.
Ahora,
ante la decisión histórica de la CPI buscará, como todo irresponsable, su huida
hacia adelante, a través de una
cancillería vasalla.