Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 07:08 pm
Tras la victoria en Pichincha, donde nuestro héroe cumanés batió a
las tropas de Aymerich en combate –ofensiva- táctica decisiva de la Guerra de
Independencia de Quito (Ecuador), que conformaba la Gran Colombia, el entonces
general Antonio José de Sucre bajo mando del Libertador Simón Bolívar, inició
su misión hacia el sur por el nudo -cerro- de Pasco (unos 5000 m de altitud),
en la cordillera occidental de los Andes, ruta de liberación colonial de los
pueblos hispanoamericanos, en busca de aquel, quien con su ejército realista se
había retraído junto con Canterac muy estratégicamente, hacia Junín (Chinchaycocha)
puesto que Bolívar también andaba a la
zaga de ese jefe realista, donde le venció en la Batalla de Junín, el 6/8/1824;
triunfo que coadyuvó activamente, a la victoria de Sucre en Ayacucho, quien
gracias a sus capacidades estratégicas se eternizó al vencer a las tropas realistas
lideradas por aquel, lo que reafirmó la liberación absoluta de América luego de
la capitulación de Ayacucho gracias a la
capacidad diplomática de nuestro héroe. En ese campo de batalla, por delegación
de mando. Pero, no de su responsabilidad que el Libertador le asignara como comandante
del Ejército Libertador Unido, ganó el título de Gran Mariscal de Ayacucho, y
afianzó su poder militar como jefe del Estado Mayor que Bolívar le había asignado
tras la Batalla de Boyacá (8/1819), y junto a otras aptitudes evidentes, como
militar e individuo de calidad humana excepcional, honremos su memoria en el
229°aniversario de su natalicio en la ciudad de Cumaná, el 3/2/1795. Antes del
inicio de la batalla el general Sucre arengó a sus tropas:” ¡soldados! De los
esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur; otro día de gloria va a
coronar vuestra admirable constancia” “¡soldados!: ¡Viva el Libertador,
Salvador del Perú!”. Día siguiente de Ayacucho pide su baja del ejército para
dedicarse a su vida privada; se le niega, naturalmente. Pero, luego cuando se
crea la República de Bolivia y se le designa para presidirla, a lo que se opone
con todas sus fuerzas; reduce los privilegios, la duración del mandato y se
conduce en ejercicio del poder con una mesura y un republicanismo ejemplarizantes.
En Ayacucho cedieron unos 14 años de guerra libertadora y cerca de unos tres
siglos de régimen colonial español.
Cabría resaltar que puesta su
confianza sobre el éxito de Sucre, dos días antes (7/12) de dicha batalla, el
Libertador llamó a su amanuense, general Pedro Briceño Méndez, a fin de que se
convocara al Congreso de Panamá, el cual no se realizó sino hasta 1826.
Isaimar@gmail.com