Mérida, Abril Viernes 17, 2026, 10:14 am
Jorge Villet Salas
X: @jorgevillet
Iniciando este 2024 para el sector
agrícola en Los Andes venezolanos, específicamente en el municipio Rivas
Dávila, Bailadores del estado Mérida, se ha acentuado la crisis en materia
agrícola “la venta de hortalizas, a puerta de finca, se encuentra por el piso,
cultivos como la lechuga americana se están perdiendo en nuestros campos,
campesinos que apostaron todo al sector primario, produciendo con las uñas, a
pulmón propio, con el espinazo doblado al sol y al agua, con la esperanza de
ver materializada su cosecha, vender y así obtener dinero de su esfuerzo para
garantizar condiciones dignas a su familia y llevar la “papita a la casa” hoy
se ven desvanecerse por los precios tan bajos que no cubres sus costos de
producción.
Así lo informó Luis Ortíz, Ingeniero de la Producción Agropecuaria,
quien destacó el caso de la lechuga americana donde una cesta de 20
unidades de primera calidad la compran a 1,00 dólar (Bs. 39,00); no hay venta,
los rubros se están perdiendo en el campo, algunos incluso le sueltan el ganado
para que se alimenten; otros rubros con bajos precios es el repollo blanco, un
saco de 60 kilogramos está entre los 4 a 5 dólares; y una cesta de calabacín de
30 kilogramos ($3,00), es otro claro ejemplo de esta crisis que hoy se
denuncia.
De igual forma destacó, Ortíz, el
precio de venta de una arroba de cebollín de 12 kilogramos ($1,00); un paquete
de cilantro de 2 kilogramos ($0.5); un paquete de ajo porro de 4 kilogramos ($1.5 );
un saco de cebolla 60 kilogramos ($25,00), un saco de zanahoria 60 kilogramos ($12,00)
y los agricultores que logran, finalmente, vender dejan sus hortalizas a
crédito “pues no tienen opción, con esos términos, o si no pierden la cosecha
esperando hasta tres meses para su pago en ocasiones por cuotas, los que pagan”,
refirió el Ingeniero de la Producción Agropecuaria.
Un llamado a los entes gubernamentales
Luis Ortíz hizo, públicamente, un llamado
a los entes gubernamental a que les presten apoyo a todos estos nobles y
valientes productores que, a pesar de las adversidades, nunca abandonaron el
campo y siguen allí labrando la tierra, con sus manos callosas y el sudor de su
frente fertilizando el campo con la convicción de producir el alimento, que día
a día necesitan en la mesa del venezolano.
“Se necesita que se les apoye con combustible, créditos, asesorías técnicas y lo más importante con la comercialización de sus rubros agrícolas, y sean pagados justamente lo que producen, para no seguir perdiendo gran cantidad de hortalizas, de esta manera garantizaríamos la soberanía agroalimentaria y evitaríamos que tantos jóvenes abandonen nuestras tierras, mejorando la economía de la zona pues el 90 por ciento (90%) depende de la actividad agrícola”, dijo el culminar su declaración enviada a esta redacción de Frontera Digital.