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Mujeres lideran en Mérida (3)

Mujeres en la participación política ocupan cargos de menor responsabilidad

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Yolima Arellano


*** Las mujeres capacitadas, se enfrentan a estereotipos de género, relativos al desprestigio del activismo político partidista, que podrían afectar su reputación, integración personal y familiar, así como su exposición a ser víctimas de violencia política que estas prefieren evitar.

Teresa Omaña Martínez

Teresaomana1@gmail.com


Yolima Arellano es la presidenta de la Junta Regional de Primaria como órgano subalterno de la Comisión Nacional de Primaria cuyo objetivo es trazar el camino hacia las elecciones de octubre 2023. Egresada de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, especialista en Género y Políticas Públicas y en Derecho Procesal Civil de la UCAB, asimismo, es Coordinadora del Observatorio  Venezolano  de los Derechos Humanos  de las mujeres Núcleo Andino. Hoy es una referencia como activista  del Movimiento Amplio de Mujeres.

 

En esta entrevista Yolima habla del espacio que ocupa la mujer en la política de Venezuela, la discriminación en los cargos que ocupan, la cultura machista, desigualdad de condiciones, búsqueda de igualdad y equidad  entre otros. Desde sus inicios Yolima profesionales defiende los derechos humanos de las mujeres  en lo nacional e internacional. Por ahora nos adentramos en la entrevista para conocer más detalles sobre la mujer en la política y cargos públicos

 

¿Por qué le es tan difícil a las mujeres ocupar cargos y hacer política?

 

El sistema electoral venezolano presenta algunos aspectos que generan discriminación en la participación política de las mujeres; configurados en la inexistencia de la paridad y alternancia en los puestos de elección popular en la normativa de la Ley Orgánica de Procesos Electorales y en la Ley Orgánica de Partidos Políticos, dejando a discreción de las élites masculinas de los partidos políticos la decisión de la postulación de las mujeres, pues las Resoluciones emitidas por el Consejo Nacional Electoral dirigidas a la aplicación de la paridad/alternabilidad en pasados procesos electorales, no son aplicadas, monitoreadas ni sancionadas en caso de desaplicación, de igual forma existen acuerdos electorales entre partidos que configuran desventajas para la postulación de las mujeres, originando que no sean electas, o que sean relegadas a una participación con roles o cargos de menor responsabilidad.; además las mujeres activistas políticas de los partidos opuestos al oficialista, han venido siendo víctimas de forma sistemática y progresiva de violencia política lo que las limita en el ejercicio de sus derechos. Los resultados de las últimas elecciones lo demuestran: en 23 Gobernaciones, fueron electas 2 mujeres (9% mujeres, 92% hombres) y en 335 Alcaldías, solo 62 mujeres (19% mujeres, 81% hombres), (CNE, 2021).

 

¿En Mérida se visualiza a la mujer en un segundo plano desde lo político y/o en cargos públicos? 

 

Las mujeres dentro de regímenes totalitarios, patriarcales y populistas como el que existe en Venezuela, se han mantenido en el espacio privado, en la organización y manejo del hogar, la educación de los hijos e hijas, el cuidado de adultos mayores, personas en condición de discapacidad, trabajos comunitarios y maternalistas; así como en el mantenimiento en el imaginario colectivo de las tradiciones y buenas costumbres, lo que les limita su inclusión y participación en el espacio público y el ejercicio de sus derechos políticos, profundizando su condición de ciudadanas de segunda frente a los hombres.

 

En el estado Mérida, donde prevalece una cultura machista con fuerte influencia de los estereotipos negativos de género y ante la falta de una normativa legal que garantice la paridad y el desarrollo de medidas afirmativas, se mantiene a las mujeres relegadas en el campo político y/o público; es así como nunca ha sido designada ni electa una mujer al cargo de Gobernadora; y en las últimas elecciones de 2021, resultaron electas 2 mujeres Alcaldesas de las 23 Alcaldías existentes de acuerdo a datos del Consejo Nacional Electoral, 2021.

 

¿Por qué es un reto para la mujer hacer política?

 

Porque, aunque las mujeres venezolanas representan el 50,7% de la población de acuerdo a información del Instituto Nacional de Estadisticas, 2022, son escasas las mujeres que pueden acceder a ser candidatas para ocupar cargos de representación popular y por ende también pocas quienes pueden ocupar puestos de poder. Las mujeres continúan enfrentando múltiples limitaciones para participar en los asuntos públicos y políticos en Venezuela; debido, entre otros aspectos a que la crisis humanitaria compleja en que está inmerso el país afecta de forma diferenciada a las mujeres, quienes soportan una mayor responsabilidad en el trabajo de cuidados y altos índices de pobreza, lo que implica menor movilidad y capacidad para ejercer sus derechos políticos. Por otra parte, las mujeres capacitadas, se enfrentan a estereotipos de género, relativos al desprestigio del activismo político partidista, que podrían afectar su reputación, integración personal y familiar, así como su exposición a ser víctimas de violencia política; que estas prefieren evitar. Adicionalmente, los partidos políticos no son conscientes de la necesidad de que las mujeres estén representadas en igualdad de condiciones con los hombres en sus estructuras y en los espacios de toma de decisiones, por lo que no promueven su empoderamiento ni su participación.

 

¿Se le reconoce a la mujer su progreso y trabajo en la política?

 

No, la realidad demuestra que tras la ardua lucha de las mujeres por la reivindicación de sus derechos, entre ellos los derechos civiles y políticos, para lograr ser tratadas como ciudadanas, éstas han obtenido el derecho a votar, a ser electas y a representar al país en la vida pública nacional e internacional, sin embargo, a nivel global y local, ante el aumento de la participación de las mujeres en el espacio público, se ha incrementado la discriminación, desigualdad y violencia política en su contra.

 

¿Es la mujer un tipo bandera para la política y cargos públicos?

 

Las mujeres son instrumentalizadas políticamente, desde el gobierno se mantiene un discurso inclusivo respecto a su participación igualitaria en la administración pública y en las estructuras partidistas, replicado a lo interno de los partidos políticos; lo que no se corresponde en la praxis, pues estas son relegadas a cumplir roles estereotipados y discriminatorios, como iniciativas comunitarias (jefas de calle, de comunidad, de unidades de batalla UBCH); logística, organización de eventos, entre otros, sin posibilidades de ascenso a puestos de mayor  jerarquía, es decir; a mayor poder, menos presencia femenina. Esto se evidencia en la mayoritaria representación de las mujeres en las postulaciones y cargos de concejalas y legisladoras, incluso como suplentes en el parlamento.

 

 ¿Cómo ve el futuro de la mujer en su participación política?

 

Que sus derechos civiles y políticos sean reconocidos; a fin de garantizar una representación equitativa en cargos gubernamentales de decisión, el Parlamento, el Poder Judicial, organismos descentralizados y administración pública local, estatal y nacional; así como en la esfera pública en general. Para ello, el estado debe modificar la normativa existente legislando sobre la paridad, los partidos políticos deben promover políticas y prácticas que promuevan el liderazgo de las mujeres, garantizando su protección contra la violencia política, implementando medidas para el apoyo técnico y financiero en su capacitación y formación política y en la promoción de campañas sensibilizadoras dirigidas a eliminar los estereotipos sobre los roles de género en hombres y mujeres, resaltando la importancia de la participación paritaria de las mujeres en la vida política y pública; así como en los procesos de diálogo, negociación y construcción de paz, a fin de que sus necesidades e intereses particulares y diferenciados sean tomados en cuenta; sólo en estas condiciones, puede calificarse un sistema político como democrático.






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