Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 05:13 am
La
franja que tiene como forma el Sur del lago de Maracaibo es tierra de múltiples
culturas, sabores y con un solo sentimiento: reunirse en torno a una creencia
popular y colocarle ritmo de alegría y tambor, de calor y emoción, de ganas de
vivir al lado de poblados que están creciendo bajo ese canto esperanzador.
Jehyson
Guzmán, gobernador del estado Mérida, explicó que “está usted en las sabanas
que componen el Sur del Lago. Mire las faldas del piedemonte andino, disfrute
en un río que riega de sueños e ilusiones estos campos ricos, párese, goce de
esta Mérida que está desde siempre y ha sentido hasta la presencia del pirata
Drake, el mismo de las películas, en sus ataques a las costas venezolanas”.
Viva
la alegría contagiante de los tambores, cada diciembre, y baile con ese son
lleno de fe en San Benito. Son los chimbagueles y pague sus promesas cada año.
Escuche con atención, es el rumor del lago golpeando la playa. En pocas horas
bajó de los 3 mil metros de altura, en medio del imperio del frailejón, para
estar al nivel del mar entre cocoteros y bellas mulatas, sintiendo el aroma
marino y probando los manjares realizados por esas manos que caracterizan la
cocina tradicional del lugar.
El
Vigía, ciudad industrial, Santa Elena de Arenales, La Azulita, Tucaní y la
producción cacaotera, Santa Apolonia y sus aguas termales, Nueva Bolivia,
Arapuey y de ahí un paso a Palmarito y la zona sur lacustre.
“La
Panamericana produce la mayor parte de la leche, carne y plátanos del país, de
ahí sacamos uno de los mejores cacaos del mundo –el cacao porcelana-, además
contamos con una infraestructura básica de servicios para atenderle. Puede
tomar una lancha y conocer las toninas rosadas, o puede observar cómo se sacan
los cangrejos –si no hay época de veda- báñese y disfrute plenamente”, explicó
el Primer Mandatario Regional, al momento que lo invitó a usted a conocer estos
parajes ubicados en el piedemonte de Los Andes venezolanos durante esta Semana
Santa.
Pregunte
cómo conocer una finca de producción lechera o de doble propósito, e
incorpórese a las labores del campo, vaya a Torondoy o a Palmira en esos
enclavados pueblos las tradiciones son mayores y se profundiza el sentido rural
de zonas apartadas de las grandes ciudades. La religiosidad está apegada a los
conceptos de la familia, así como están apegados los valores que tiene el
merideño como deber ser y como consecuencia de su origen hispano.
“Tierra
de sabores, tierra de colores, tierra de calor, tierra de ritmo que se impone y
genera el movimiento rico que usted lo puede saborear al visitarnos”, manifestó
Guzmán para culminar invitándolo a la Reserva Espiritual de Los Andes en esta
Semana Santa y, para mayor información, use nuestra aplicación VISITE MÉRIDA. (Prensa Somos Mérida)