Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 02:19 am
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Fotos: Federico Montes Chacón
(TOVAR, Enviado Especial).- La corrida
de mayor expectación de la feria ha resultado un tacazo. El esperado encierro
colombiano de El Capiro de Sonsón demostraría un dechado de nobleza y bravura,
aun cuando dejo en debe mejor remate en cuanto a su trapío se refiere. Estamos
en una feria que debe cuidarse el renglón trapío de sus toros a lidiar, desde
hace tiempo, para sembrar el respeto a una plaza que es mayor de edad y merece
por su tradición. Otra cosa el gran juego que ofrecieron, y en especial las
exigencias que impuso a los toreros, cada uno resolviendo bajo su concepto y
rodaje el galimatías planteado por los astados paisas.

Debutó en esta plaza el espada
linarense Curro Díaz al que se le puede endilgar el haber pechado el lote que
planteó las mayores complicaciones. El que abrió plaza le pasó por muleta con
la solvencia y veteranía de los años que atesora un torero que tiene pellizco en
su concepto. Bellos fueron los muletazos que imprimió sobre la mano diestra, en
tandas cortas pero preñadas de mensaje, ese que atesora el salero de los
privilegiados. El espadazo en buen sitio, ligeramente contrario, para cortar
una oreja, la primera del festín.
La faena de su segundo fue una muestra de la raza y vergüenza ante el dije que pechó, el cual tenía guardado en la retranca el malaje y peligro propio del toro con edad y que impone seriedad. Le llevo a su aire Díaz, sacándole partido bajo los parámetros del temple, llevándole tapado de tela, pero sería en un remate por alto, mediada la faena, cuando le cazó y le asesto con la pala del pitón un fuerte varetazo en el cuello, dejando grogui al torero en mención, la primera de las palizas que se llevó, pues luego nuevamente el toro le asestaría otro nuevo derrote en las espinillas, haciendo eternos los momentos cuando el toro le tuvo a su merced en el piso, en las cercanías de la puerta de cuadrillas. Un toma y daca, con tintes de heroicidad y dramatismo que tuvo su epilogo con los tres cuartos de ración toricida, ligeramente desprendidos, para cortar una oreja, la que daba opción a la salida en hombros, que solo el palco presidencial justificaría o tendría sus razones etéreas.
La presentación de Miguel Ángel Perera ha sido en pocas palabras un revulsivo para toda la afición tovareña. No se puede torear con más seguridad y entrega, además de conocimiento de la lidia precisa y otros elementos más, como lo hizo el veterano espada extremeño. Se pasó sus toros por allá, por acá y cuyá, hasta donde quiso, imantando a una afición el cual quedó prendida a las maneras del mencionado coleta.
Con su primero anduvo con una facilidad insultante para pasarse por la diestra y zocata las noblotes embestidas del castaño ejemplar, al que dominó con autoridad suprema. Con el capote y muleta Perera aprovecharía y enrumbaría una labor para enmarcar de cómo llevar una lidia a favor siempre del toro, potenciando virtudes, y limando asperezas. La estocada entera, perpendicular y ligeramente trasera para cortar una oreja con basamento.
Lo del segundo suyo igualmente fue un concierto de como ver un toro en la plaza desde su misma salida. Flojo de remos, pero con una nobleza evidente, Perera le cuido en varas y banderillas al comprobar el tranco y nobleza, de muy limitadas fuerzas de remos, casi rayando en la invalidez. El tacto fino, el temple y el manejo de distancias y altura, hizo que se obrara el milagro de hacer embestir a «Bastonero» por ambos pitones de manera que en otras manos dudo lo hubiese hecho. El remate de faena toreando en circular de rodillas, así como los circulares por la espalda desataron el paroxismo y con ella la petición de indulto de la gran mayoría de presentes en la plaza, que no se complicó don Roger Barón en conceder. Muchos habían olvidado lo casi testimonial de su pelea en varas o las reiteradas caídas a lo largo de una lidia agarrada con alfileres.

Lo de Rafael Orellana igualmente
es plausible pues fuimos testigo de una nueva etapa de este torero. Sereno y
con una parsimonia muy pocas vista, lo del espigado torero de El Llano fue la
confirmación del pozo y reposo que da la veteranía y el receso que tuvo en este
periodo largo de pandemia. Faena por cierto el cual brindó al empresario y gran
incondicional suyo, José Antonio Montilla. Estuvo resolutivo con el tercero de
la tarde, ofreciendo sitio y muletazos de gran calado, ante otro noble
cornúpeta de don Dayro, al que entendió en la medida justa. El espadazo entero,
ligeramente contrario dio pie a que lo espectacular como caería el toro
desatara la pañolada y con ello el par de pañuelos, un poco excesivo tal consideración.
Mejor se le vio con el que cerró
plaza, animal de un tranco de verdadero toro bravo al que recibió a porta
gayola, para luego en el capote recrearse en la verónica. Con la muleta
nuevamente vimos a un Orellana haciendo las cosas con las pausas y técnica que
imponía un toro que exigía su lidia, esa que necesitaba el mando y terrenos
para no quedar tapado por la bravura a más del astado. Nuevamente el certero
espadazo, ligeramente desprendido, para la concesión exultante de las dos
orejas, las mismas que le colocan como el más serio candidato a llevarse los
máximos honores de la feria, tras el pleno de orejas con la que se le premio el
par de actuaciones la tarde de este sábado.
Salimos de la plaza satisfechos,
con la esperanza que por lo menos el público salió satisfecho por lo visto. Eso
es lo más importante.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Coliseo El
Llano de Tovar. Sábado 10 de septiembre de 2022.
III corrida de la Feria de
la Virgen de Regla
Con poco más de media plaza
(aproximadamente 4000 personas) en tarde fresca y nublada se han lidiado seis toros
de EL CAPIRO DE SONSÓN (Dayro Chica), justos
de presentación, escurridos de carnes, nobles en distinto grado, destacando la
entrega, nobleza y boyantía pero escasos de fuerzas del corrido en 5º lugar,
indultado, de nombre «Bastonero», N° 818 de 426 kilos.
Pesos: 427, 430, 425, 445,
426 y 440 kilos
CURRO DÍAZ (Azul añil y oro con cabos blanco): Oreja y oreja
MIGUEL ÁNGEL PERERA (Canela y oro con cabos blancos): Oreja y dos orejas
simbólicas.
RAFAEL ORELLANA (Nazareno y plata): Dos orejas en ambos toros.
INCIDENCIAS: Destacó en la brega la
atenta lidia de Gerson Guerrero nuevamente y en las banderillas arriesgado par
de Francisco “Chico” Paredes. *** Las incidencias del festejo la puedes seguir
a través de www.conectadostv.com y por
en el relato por radio por www.webtuya.com/radioideal967/