Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 08:40 pm
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Justo cuando estamos retomando el
camino de la recuperación de la actividad taurina, en este caso en la geografía
andina venezolana, el toreo venezolano se llena de luto con la desaparición
física en estos últimos días de dos personalidades de la fiesta brava que
dejaron su peso en la historia del toreo contemporáneo, como lo fueron don Dominguito
Guimerá y doña Columba Girón Díaz.
El primero en hacer el paseíllo
celestial el pasado domingo lo fue don Dominguito Guimerá Pastor, “Dominguito”
para todo el mundo, pues según quienes le conocieron, fue una gran persona,
ligada al mundo del toro desde sus mismos años mozos y en especial con el don
de gente que hizo y sembró fiesta brava.
“Dominguito”, sobrino del
recordado Cayetano Pastor, titular inicial del hierro de Vistahermosa, hizo de
su pasión brava su forma de vida, esa que tuvo en su extraordinaria y
reconocida cuadra de caballos de picas y tiro de mulillas presencia en todos
los ruedos de la geografía nacional, y en especial, llevando las riendas de un
hierro de amplia historia en nuestro acervo, como lo es el hierro de Vistahermosa,
ese que lleva en la finca "Caño Madrid", sangre saltillo en las
costas de Barlovento, divisa azul celeste, blanco y rojo, el cual sin mucha
presencia en los ruedos los últimos años, sirvió de laboratorio para los
primeros pasos de muchos novilleros del centro del país, y en especial
epicentro para que se forjaran los mejores caballos de pica que las cuadrillas
de picadores hayan montado desde que en 1954 cuando precisamente su tío
Cayetano inicio importando caballos percherones el cual prepararía para una
suerte tan importante como es en la lidia la de varas.
Y de esa vocación al toro y al
caballo el que sus hijos, Alfredo, Luis, Guillermo y Fermín, se hayan
convertido en el tiempo en grandes picadores de reses bravas en el curso de los
últimos 40 años donde hemos tenido ocasión de verles, todos con un
profesionalismo y personalidad como la que “Dominguito” les inculcó.
El otro fallecimiento que duele a
la familia taurina es el de la hermana menor de una de las dinastías toreras
más importantes que ha tenido la fiesta brava venezolana, como lo es la de los Girón
Díaz, y que en esta ocasión, en la persona de doña Columba, se ha vistió
entristecida tras su partida este martes, noticia que nos sorprende y deja con
gran dolor una institución de honda y activa presencia en la fiesta brava
nacional como lo es la Fundación Cultural Girón, de la que era Presidenta Honoraria,
y más que todo una imagen de lo que fue toda
una referencia para el toreo, como activa aficionada en su Maestranza de Maracay,
y otros ruedos nacionales donde le permitió su tiempo y su salud los últimos
años.
La vida sigue, y para ambos la
paz eterna en este paseíllo celestial que han iniciado en el curso de esta
semana.
Este domingo en La Grita: Erick Cortéz debuta como ganadero
La segunda de las corridas de la
Feria del Santo Cristo de La Grita este domingo, tendría el aliciente de la presentación
y toma de antigüedad de un nuevo hierro en el horizonte ganadero de bravo en el
país como lo es el hierro del veterano matador de toros aragüeño Erick Cortéz,
el cual anuncia a nombre de El Cortijo, divisa azul “jandilla” y oro, cartel en el que estarán actuando los diestros
nacionales César Vanegas y Leonardo Buenaño, junto al coleta peruano Sebastián
Vela, este último quien igualmente se estrena por ruedos venezolanos.
De la mano y pluma del conocido
periodista taurino Jesús “El Tato” Ramírez, el propio matador y ganadero nos
devela algunos detalles de lo que será su debut como criador de reses bravas,
empresa harto difícil y complicada en estos tiempos, pero que de seguro llenará
un vacío que como taurino venía cuajando desde hace varios años.
«Los toros de mi debut han
sido bautizados con nombres de astados de relevancia en mi trayectoria. Por
ejemplo «Danzón» que fue un novillo de Rancho Grande que abrió puertas
tras el éxito de mi debut en el Nuevo Circo; «Musulmán» fue de La Cruz
de Hierro con el cual debuté como novillero en la Monumental de Maracaibo; «Religioso»
fue uno de Bellavista que indulte también en el coso agustino; «Mantacorta»
de Los Aránguez me permitió triunfar con fuerza en la Maestranza de Maracay, «Banquero»
fue el toro de El Encenillo que indulte en mi debut de matador en Maracaibo y
que valió para conquistar el Rosario de Oro y «Bienvenido» es el número
1 y fue el primero que nació en la ganadería en Yaracal, es hijo de «Buenmozo»
número 213 de Los Ramírez y la vaca castaña número 95 de Rancho Grande»
A propósito de las expectativas,
esto señala el “acholatado” torero de
su estreno: «La corrida va con la edad cumplida y muy bonita, lo que me
tranquiliza, porque además contribuyo en la tarea el amigo ganadero Euclides
Sánchez, que me ha apoyado mucho, sobre
todo en el remate del encierro. Es apenas el comienzo, espero seguir
aprendiendo y disfrutando como ganadero de bravo».
Interesante pregunta en cuanto a
la diferencia que estriba ser torero y ganadero a lo que responde: «Como
torero tengo una amplia experiencia acumulada y una tauromaquia asimilada y
como ganadero incipiente, siento la sensación de cuando me puse por delante por
primera vez ante una becerra, esa indescriptible incertidumbre, hacía muchísimo
que no la sentía y por ello ésta maravillosa afición a los toros es tan mágica
y extraordinaria que nos permite abrigar sueños todos los días».
Ultima acotación tiene que ver
con una tarde especial como esta, la que deja en claro el matador y ganadero en
mención: «En primer lugar brindarle este debut a la familia Molina Colmenares y
a la memoria del licenciado Hugo Domingo Molina, quien me dejó seleccionar a mi
gusto en el campo, demostrándome confianza, nobleza y amistad. Otra importante
es la bendición que tengo, al ser amigo personal y vecino en la finca de Edgar
Bravo, su apoyo total y desinteresado me ha ayudado mucho a superar la crisis
que pasamos en el campo llena de dificultades. También quiero mencionar a Luis
de Aragua, ya que con su asesoría, logré organizar la infraestructura necesaria
para el manejo del ganado bravo y así mismo, los hermanos Ramos y Néstor
Aguilar, que no dudaron en adquirir el encierro de "El Cortijo"
apenas lo vieron en el campo. Y finalmente, quiero mencionar a Ricardo Ramírez,
a quien consulto constantemente sobre cualquier detalle, y a mi tutor de toda
la vida de franca amistad y aprendizaje, el doctor Alberto Ramírez Avendaño,
quien impulsó y estimuló mis deseos de ser ganadero».