Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 12:17 am
Enrique Rivera
Diario Frontera El Vigía
Cientos
de miles de venezolanos fueron privados del beneficio de sus prestaciones
sociales y a cambio recibieron algo inferior a una limosna.
Así
lo declaró Daniel García secretario general del partido regional
Progresista Merideño Independiente, (PMI)
quien además denuncia y advierte
que el bono prometido a los empleados
públicos que fueron jubilados a partir del mes de enero del 2018, cuyo monto
fue anunciado el primero de mayo de este año por el Señor Maduro; por un monto
de 10.000 Bs equivalente 2.232 dólares calculado a la taza de del banco central
de 4,48 bolívares por dólar se devalúa diariamente sin que a la fecha se
conozca el leonino cronograma de pago propuesto de fraccionarlo en tres partes
en un lapso de un año.
Añadió
García, que los beneficiarios de este anuncio poco justo e insuficiente, como
pago a 30 o más años de servicio, en primer lugar no han recibido ninguna
información en las instituciones que les corresponde, tampoco se explican como
en una devaluación diaria de la moneda se pretenden pagar por partes
Manifestó
el dirigente opositor de la entidad merideña, que a más de sesenta días del
anuncio del insuficiente monto ofrecido se ha devaluado en 25% ya que la tasa
de cambio actualmente está 5,61 bolívares por dólar lo que se traduce en que
los 2.232 dólares del bono se convirtieron en 1.650 y lo grave es que al ritmo
de la depreciación del bolívar.
Comentó
García, que el bono, su destino será el
de convertirse en una oferta engañosa y fraudulenta, pues en los 10 meses
restantes planteados para su pago, podría perder su valor de manera absoluta y
si en dos meses su valor se depreció 25% en seis meses más no tendrá ningún
valor.
Indicó
el dirigente regional de PMI, que los sectores gremiales y sindicales no
entregados al régimen, deben llevar en sus agendas y exigencias en que se
revisen y restituyan los pagos realizados a los funcionarios públicos al menos
en los últimos 10 años; ya que miles de funcionarios de la administración
pública que fueron jubilados y no recibieron el pago justo por sus prestaciones
sociales; por lo que el estado debe reivindicar este hecho doloso y
premeditado.